Amurrio estrena reglamento para su centro rural de atención diurna
Ver todas las subvenciones y ayudas en Álava →Amurrio aprueba el reglamento definitivo que regirá su centro rural de atención diurna. El documento detalla los requisitos de acceso, los criterios de baremación y las obligaciones de los futuros usuarios.
El Ayuntamiento de Amurrio ya tiene las reglas del juego listas para su nuevo centro rural de atención diurna. Tras el periodo de exposición pública sin recibir reclamaciones, el reglamento ha quedado aprobado de forma definitiva y será de obligado cumplimiento una vez transcurridos quince días hábiles desde su publicación oficial.
Datos clave
- Entrada en vigor
- 15 días hábiles tras 17 de julio de 2026
- Horario general
- 11:00 a 17:00 horas
- Periodo de prueba
- 3 meses
- Plazo notificación
- 30 días para cambios económicos
Este recurso está pensado para personas mayores de 65 años con algún grado de dependencia o riesgo de la misma, aunque se abren puertas excepcionales a mayores de 60 años en situaciones de fragilidad o aislamiento. El centro, que funcionará de lunes a viernes en horario general de 11:00 a 17:00, busca ser un espacio de convivencia que evite el aislamiento y ofrezca apoyo tanto a los usuarios como a sus familias cuidadoras.
El servicio incluye desde transporte adaptado y manutención hasta intervención socioeducativa o servicios de higiene. No todo es automático: los interesados deberán presentar una solicitud formal con un buen puñado de documentos, incluyendo su historial de ingresos y una declaración jurada de bienes de los últimos diez años.
La admisión no es por orden de llegada, sino por puntos. El baremo valora el grado de dependencia, la situación económica, la vivienda y la existencia de una red de apoyo familiar. Quien opte por no declarar su situación económica, simplemente recibirá cero puntos en ese apartado y deberá abonar la tarifa máxima.
La normativa incluye obligaciones claras para los usuarios, desde cumplir el régimen de convivencia hasta comunicar cualquier cambio en su situación socioeconómica en un plazo máximo de 30 días. Si la vida cambia, hay que avisar.
El reglamento contempla periodos de prueba de tres meses para asegurar que el centro es el encaje adecuado para cada persona. Si la adaptación no fluye tras intentar soluciones conjuntas, se abrirá un procedimiento para revisar el caso.
Los usuarios tienen derecho a un plan de atención individualizado y a participar directamente en la gestión del centro. Pueden dejar sus quejas en un buzón de sugerencias o pedir ayuda al personal de trabajo social para redactarlas si tienen dificultades.
El incumplimiento reiterado de las normas o las agresiones físicas o psicológicas al personal serán motivo directo de extinción del servicio. La norma ya es firme.
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