Monóvar regulará sus huertos urbanos: cómo pedir una de las parcelas
El Ayuntamiento de Monóvar ha dado luz verde a la ordenanza que regulará el uso de sus nuevos huertos urbanos. Estos son los requisitos y condiciones para acceder a una parcela de 25 metros cuadrados.
Si tienes ganas de pasar las mañanas entre tomates y lechugas pero no tienes terreno, el Ayuntamiento de Monóvar ha puesto sobre la mesa la nueva ordenanza que regulará sus futuros huertos urbanos. El texto, aprobado inicialmente este 31 de julio, busca recuperar espacios públicos infrautilizados para convertirlos en parcelas de unos 25 metros cuadrados donde, eso sí, el autoconsumo es la única meta permitida.
Datos clave
- Superficie
- Parcelas de aprox. 25 m²
- Vigencia
- 4 años sin prórroga automática
- Requisitos
- Empadronados mayores de 18 años
- Prohibiciones
- Venta de productos y fertilizantes químicos
La normativa está diseñada para que el acceso sea equilibrado. Se dará prioridad a través de un baremo que suma puntos a quienes más pueden beneficiarse de esta actividad, desde jubilados y pensionistas hasta personas en situación de desempleo, familias numerosas, monoparentales o menores de 35 años que quieran iniciarse en el campo.
Las asociaciones y colectivos sociales sin ánimo de lucro cuentan con el peso mayor en esta puntuación, con hasta 6,5 puntos si sus proyectos tienen un fin terapéutico o comunitario. La intención municipal es que estos huertos sean también un aula al aire libre para visitas escolares.
El respeto al medio ambiente es la columna vertebral de la ordenanza. Queda terminantemente prohibido el uso de fertilizantes químicos, pesticidas de síntesis o cualquier método que contamine el suelo o los acuíferos. Solo se permite el uso de productos orgánicos y naturales, una lista de los cuales se detalla en el anexo de la norma, que además obliga a los usuarios a conservar las etiquetas y facturas de lo que compren para posibles inspecciones.
La mala gestión tiene consecuencias. El abandono de la parcela durante más de tres meses o la venta de los productos obtenidos supondrán la extinción definitiva de la autorización. Si el número de interesados supera a las parcelas disponibles, el ayuntamiento realizará un sorteo público para adjudicar los lotes.
Los gastos corrientes de mantenimiento, como la limpieza o la reparación de pequeñas mallas, corren a cuenta del usuario. Las infraestructuras mayores, en cambio, son responsabilidad municipal, siempre que el desperfecto no sea fruto de una mala gestión por parte del hortelano.
La concesión se otorga por cuatro años sin prórroga automática. Una vez termine el plazo, o si hay bajas, el ayuntamiento llamará al siguiente candidato de una bolsa de aspirantes que tendrá la misma vigencia de cuatro años. Todo está ya listo para el primer sorteo.
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