Nuevo Reglamento de Producción Integrada del Olivar en Andalucía
Ver las 38 ayudas abiertas en Andalucía →La Junta de Andalucía publica las normas actualizadas para el olivar, con nuevas exigencias en sostenibilidad, gestión del agua y control de plagas desde 2027.
Los olivareros andaluces tienen una nueva hoja de ruta para el cultivo. La Junta ha aprobado el nuevo Reglamento Específico de Producción Integrada de Olivar, un texto que sustituye al anterior de 2008 con el objetivo de adaptar el sector a los retos climáticos y a la tecnología actual.
Datos clave
- En vigor
- 1 de enero de 2027
- Superficie máxima
- 2.500 ha (servicio técnico)
- Plazo resolución
- 3 meses
- Qué hacer
- Presentar solicitud en Registro Único
El documento, que entra en vigor el 1 de enero de 2027, establece las reglas de juego para garantizar una agricultura sostenible y rentable. Se hace especial hincapié en la biodiversidad, el uso eficiente del agua y la gestión de residuos, con exigencias claras sobre cómo y cuándo realizar las labores de poda, fertilización y control de plagas.
Una de las novedades es la posibilidad de solicitar adaptaciones técnicas. Si una explotación se encuentra en una situación especial, ya sea por una zona concreta o por una intervención química necesaria, el titular puede pedir una actualización. Estas solicitudes se tramitan a través del Registro Electrónico Único de la Junta.
La administración tiene tres meses para resolver estas peticiones, tras los cuales el silencio administrativo implica que la solicitud ha sido desestimada. El reglamento detalla incluso el tamaño máximo de 2.500 hectáreas para los servicios técnicos competentes que realicen los controles de las prácticas agrícolas.
El texto es exhaustivo: desde los niveles críticos de nutrientes en el análisis foliar hasta cómo gestionar los envases vacíos de fitosanitarios. Se busca que cada productor tenga un cuaderno de explotación al día y un procedimiento de actuación técnica documentado.
Es fundamental la desinfección de herramientas y el control de la nidificación durante la poda. El reglamento pide que se respeten los ciclos naturales y que los restos de poda no se conviertan en un riesgo fitosanitario en la parcela.
Para el riego, el reglamento exige un coeficiente de uniformidad igual o superior al 80 por ciento. Se prohíben las prácticas que provocan escorrentías o salinización sin control, y se alienta el uso de sensores para ajustar cada gota según el estado fenológico del olivo.
El texto deroga la orden de 2008 y todas las disposiciones de igual o inferior rango que se le opongan. Las explotaciones de secano con superficie menor o igual a 10 hectáreas podrán agruparse para facilitar los trámites del plan de abonado.
Consulta el reglamento para verificar si tus prácticas cumplen con los nuevos umbrales. La normativa busca una agricultura de precisión y respeto al entorno. Cada detalle cuenta para asegurar la viabilidad de la próxima campaña.
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