Eivissa estrena reglamento para proteger su cielo nocturno
El Consell Insular aprueba el nuevo marco que limitará la luz artificial en Eivissa. El reglamento impone restricciones horarias y técnicas para preservar el patrimonio astronómico y natural de la isla.
El Consell Insular d'Eivissa ha dado luz verde definitiva a su nuevo reglamento para proteger el medio nocturno de la isla. El texto busca compatibilizar la actividad turística y la seguridad con la preservación de los cielos estrellados y la biodiversidad, estableciendo reglas claras sobre cómo y cuánto se puede iluminar cada rincón del territorio.
Datos clave
- Adaptación
- Hasta 4 años para instalaciones actuales
- Renovación
- 8 años para luminarias públicas
- Multas
- Entre 215 € y 86.000 €
- Zonificación
- 4 zonas de protección lumínica
El reglamento divide la isla en cuatro zonas, que van desde la E1, de protección máxima para espacios naturales como Ses Salines o la Necrópolis de Puig des Molins, hasta la E4, que permite un uso más intensivo en zonas urbanas muy concretas. El objetivo es reducir la contaminación lumínica en un entorno donde la luz artificial, a menudo excesiva, afecta tanto a los ecosistemas marinos profundos como a la fauna terrestre.
Las instalaciones nuevas deberán cumplir con las normas desde su entrada en vigor, mientras que las existentes cuentan con periodos de adaptación de hasta cuatro años para adecuar su alumbrado. En el caso de renovaciones parciales o totales de luminarias públicas, el plazo máximo para completar el cambio es de ocho años.
El texto incluye medidas específicas para el alumbrado ornamental, que deberá apagarse en horario restringido salvo en actividades con horario de cierre o durante las fiestas navideñas. Las pantallas LED, además, deberán ajustar su brillo de forma automática según el momento de la noche para no superar los límites establecidos en las nuevas tablas técnicas.
El Consell Insular se reserva la potestad de inspeccionar y sancionar las infracciones, que pueden ser leves, graves o muy graves dependiendo del exceso de brillo o del incumplimiento del horario. Las multas oscilan entre los 215 euros para las faltas más leves hasta los 86.000 euros en los casos más extremos donde se cause un perjuicio importante para el medio ambiente.
Las administraciones locales deberán colaborar en la redacción de sus propios planes municipales de adecuación. El registro de zonificación será público y estará disponible en el portal institucional del Consell para cualquier ciudadano que quiera consultar las restricciones vigentes en su municipio.
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