Can Marc en Binissalem: la protección como Bien de Interés Cultural
Ver las 19 ayudas abiertas en las Illes Balears →El Consell Insular inicia los trámites para declarar monumento el casal de Can Marc. La medida prohíbe cualquier obra sin permiso y protege los muebles.
Binissalem blinda una de sus joyas arquitectónicas más preciadas. El Consell Insular de Mallorca ha iniciado formalmente el expediente para declarar Can Marc Bien de Interés Cultural, un paso que blinda el inmueble frente a reformas agresivas y asegura su protección patrimonial.
Datos clave
- Estado
- Incoación de expediente BIC
- Ubicación
- Calle de Pere Estruch, 22
- Superficie
- 2.708 m²
- Plazo resolución
- 20 meses
El edificio es una pieza clave de la historia vitivinícola de la comarca del Raiguer. Construido entre 1720 y 1744, el casal se mantuvo vinculado durante generaciones a la familia Salom de la Torre, quienes lo convirtieron en un centro logístico y administrativo que combinaba la nobleza señorial con la producción agraria.
La protección llega con medidas estrictas de obligado cumplimiento. Desde ahora, cualquier licencia de edificación, derribo o parcelación en la zona queda suspendida, y las obras de mantenimiento que puedan ser necesarias requerirán autorización expresa de la Comisión Insular de Patrimonio Histórico.
La singularidad de Can Marc radica en su integridad. A diferencia de otros casales de la zona que sufrieron fragmentaciones o modernizaciones desvirtuadoras, este inmueble conserva su distribución original, los lagares, la bodega y hasta los elementos etnológicos vinculados al cultivo de la uva, algo extremadamente inusual en el patrimonio arquitectónico actual.
El expediente también alcanza al mobiliario y los bienes muebles que permanecen en su interior. La ley prohíbe ahora su extracción, ya que el Consell considera que estos objetos son inseparables del conjunto y fundamentales para entender la vida social y económica de la Mallorca del siglo XVIII.
El procedimiento tiene un horizonte de veinte meses para concluir. El Ayuntamiento de Binissalem, actual propietario tras la compra del conjunto en 2025, deberá velar por el cumplimiento de estas normas durante la tramitación del expediente.
El blindaje es absoluto. Cualquier intervención futura tendrá que respetar la estructura y los materiales originales sin excepciones.
Doble confirmación. Cancela cuando quieras.