Callús estrena ordenanza de residuos con contenedores inteligentes
Callús dice adiós a los contenedores abiertos para implementar un sistema de acceso restringido. La nueva ordenanza multará el abandono de residuos y el uso indebido de los nuevos puntos de recogida.
Callús estrena nueva normativa de residuos. El Ayuntamiento ha aprobado definitivamente su nueva ordenanza, que busca transformar radicalmente cómo gestionamos la basura en el pueblo para alcanzar ese ambicioso objetivo del 70 por ciento de recogida selectiva.
Datos clave
- Sistema nuevo
- Contenedores cerrados con control de acceso
- Identificación
- Tarjeta, clauer o app obligatoria
- Multas leves
- Hasta 2.000 €
- Multas graves
- De 2.001 € a 3.500 €
- Multas muy graves
- De 3.501 € a 6.000 €
El cambio más llamativo es el adiós a los contenedores abiertos de toda la vida. A partir de ahora, la recogida de la orgánica y de la fracción resto se realizará mediante contenedores cerrados con control de acceso. Esto significa que, para depositar estas fracciones, los vecinos necesitarán utilizar un dispositivo electrónico, ya sea una tarjeta, un clauer o la aplicación móvil del servicio, para identificarse. Se acabó el tirar la basura sin más.
La ordenanza entra en vigor a los 15 días hábiles desde esta publicación oficial, lo que deja poco margen para despistes. El texto también detalla cómo deben entregarse los residuos, insistiendo en que el papel y cartón comercial se lliurará a granel y que los voluminosos siguen dependiendo de un servicio especial a demanda. Además, el Ayuntamiento se guarda la potestad de inspeccionar y, si el usuario no separa correctamente, sancionar: las multas por infracciones leves pueden alcanzar los 2.000 euros, llegando hasta los 6.000 en el caso de las muy graves.
El documento no solo regula el cómo, también el qué. Quedan fuera del servicio municipal los restos de obra mayor, el amianto o los residuos industriales. Para facilitar la transición, el Ayuntamiento ha previsto la figura del inspector, con capacidad para abrir bolsas en busca de identificación o de impropios, y establece protocolos claros para evitar los habituales desbordamientos en los puntos de aportación.
Si eres de los que aún no saben cómo funciona el nuevo sistema de identificación, el servicio de comunicación municipal será el encargado de repartir o reponer los materiales necesarios. La ordenança, de 65 artículos, deroga el texto anterior de 2014 y se alinea con la normativa europea y estatal de economía circular. Ya solo queda esperar a que el nuevo despliegue de contenedores empiece a verse por nuestras calles.
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