Luz verde foral a la tala de pinos en un monte protegido de Gordexola
La Diputación autoriza la corta de más de 2.500 ejemplares en el terreno denominado «Terreno en Gordejuela», condicionada a proteger el visón europeo.
El monte conocido como «Terreno en Gordejuela» va a cambiar su aspecto en las próximas cinco semanas. La Diputación Foral de Bizkaia ha dado el visto bueno al proyecto de corta de regeneración que afectará a un total de 2.306 pinos insignes y 252 eucaliptos, un volumen de madera que ronda los 4.825 metros cúbicos de masa forestal. La actividad, aunque autorizada, llega con una lista considerable de deberes para el promotor, dada la sensibilidad ambiental de la zona, que se extiende a lo largo de 13,68 hectáreas en dos polígonos.
Datos clave
- Plazo de prohibición
- Prohibido realizar trabajos entre el 1 de marzo y el 31 de julio
- Volumen de tala
- 2.306 pinos insignes, 252 eucaliptos y 4.825 metros cúbicos de masa forestal
- Superficie afectada
- 13,68 hectáreas
- Qué hacer
- Presentar plano detallado de accesos y medidas preventivas para aprobación previa
La intervención se localiza en un paraje de especial protección según el Plan General de Ordenación Urbana de Gordexola. Este suelo no urbanizable alberga zonas sensibles vinculadas a dos arroyos tributarios del río El Pontón, que forman parte de un Área de Interés Especial para la supervivencia del visón europeo, una especie clasificada como en peligro de extinción. Además de este mamífero, el área es frecuentada por la nutria y la rana patilarga, lo que ha obligado a los técnicos forales a exigir medidas estrictas.
El despliegue de maquinaria no será sencillo. El proyecto tiene prohibido realizar los trabajos entre el 1 de marzo y el 31 de julio para no perturbar la época de cría y nidificación. Asimismo, el promotor deberá descartar el uso de varios puntos de cruce sobre los arroyos, específicamente los identificados como números 4 a 8 en el tributario norte y los números 13 y 14 en el sur. En los pasos indispensables, será obligatorio instalar puentes portátiles y capas de grava para evitar que el terreno se degrade o que los sedimentos acaben en el agua.
La vigilancia será extrema antes y durante la saca. El contratista está obligado a realizar una visita previa con el guarda forestal de la zona para marcar los ejemplares de vegetación autóctona que deben quedar intactos, como los avellanos y acebos. Además, cualquier vertido accidental de combustible o aceites deberá comunicarse de inmediato a la Confederación Hidrográfica del Cantábrico. El promotor no podrá abrir nuevas pistas, debiendo conformarse con adecuar las existentes sin que ello suponga un riesgo para el cauce.
Un detalle curioso del expediente apunta a la historia del monte, donde aún descansan las ruinas de una casa que aparecía en la cartografía de 1925 como Santurce. El proyecto debe contemplar esta estructura y evitar cualquier daño a los restos del edificio, cuya cubierta se mantuvo en pie hasta mediados de los años cincuenta.
Tras la tala, el terreno no podrá ser replantado con especies de crecimiento rápido. La Diputación aboga por una repoblación con especies autóctonas para intentar recuperar un bosque de galería en lugar de seguir con el modelo de explotación forestal intensiva. Antes de mover el primer tronco, el promotor deberá presentar un plano detallado con las vías de acceso y las medidas preventivas, que requerirá el visto bueno final de la administración foral para arrancar.
Hazte socio del Boletín Bien de Bizkaia
Subvenciones, oposiciones, contratos y anuncios que te afectan, en lenguaje claro y sin el tope diario.
El plan anual equivale a 2,50€/mes.
Un boletín independiente y sin publicidad. Tu cuota paga el trabajo de resumirlo cada día.
Cancela cuando quieras.