Santurtzi da luz verde a la Junta de Concertación de Ranzari
El Ayuntamiento de Santurtzi aprueba los estatutos que regirán la Junta de Concertación de la U.E. 10. Los propietarios de Ranzari ya tienen las reglas para gestionar sus terrenos y las futuras obras de urbanización.
Los propietarios de los terrenos integrados en la Unidad de Ejecución 10, conocida como Ranzari en Santurtzi, ya tienen el marco legal que gobernará su urbanización. El Ayuntamiento ha dado el visto bueno definitivo a los estatutos que regularán la Junta de Concertación, el organismo que gestionará desde la reparcelación hasta las futuras obras de urbanización de la zona.
Datos clave
- Unidad de ejecución
- U.E. 10 Ranzari
- Promotora
- Sukia Eraikuntzak, S.L.
- Tutela
- Ayuntamiento de Santurtzi
- Mandato cargos
- Máximo 5 años
La entidad nace con una duración indefinida y bajo el paraguas de Sukia Eraikuntzak, S.L., promotora que ha impulsado esta constitución. Si tienes propiedades en Ranzari, tu incorporación a la Junta implica la aceptación automática de unas reglas de juego donde la participación en las asambleas y el pago de las cuotas derivadas de la gestión son, a partir de ahora, obligaciones ineludibles.
La Junta funcionará como una fiduciaria. Esto significa que, aunque tú mantengas la titularidad de tu terreno, la Junta tendrá plenos poderes para actuar en nombre de todos los miembros: desde impulsar el proyecto de reparcelación hasta adjudicar contratos de obra y contraer créditos necesarios para urbanizar el ámbito. El Ayuntamiento de Santurtzi supervisará toda la actividad, manteniendo una representación propia dentro de la Asamblea General.
La gestión económica será el termómetro de la actividad. Los gastos, tanto de gestión ordinaria como de urbanización, se prorratearán entre los miembros según su cuota de participación, la cual se determinará inicialmente por la superficie registral de cada finca y, una vez aprobado el proyecto de reparcelación, por la edificabilidad ponderada que reciba cada parcela. Los impagos tienen consecuencias inmediatas: el deudor pierde su voz y voto, y la Junta puede pedir al Ayuntamiento que reclame las cantidades por la vía de apremio.
Las asambleas serán el órgano donde se tomen las decisiones clave, como la aprobación de proyectos de urbanización o la contratación de créditos. Los acuerdos se adoptarán por mayoría simple de cuotas, aunque ciertos temas de peso, como la modificación de los estatutos o la incorporación de empresas urbanizadoras, exigirán el voto favorable de la mayoría absoluta de la propiedad.
La responsabilidad frente a posibles multas urbanísticas también está blindada: si la Junta es sancionada por acciones de sus miembros, repercutirá directamente el coste sobre los infractores. Si decides vender tu terreno durante este proceso, el comprador quedará subrogado automáticamente en todas tus obligaciones y derechos. La junta, en definitiva, es el engranaje que pone a caminar Ranzari, y para sus propietarios, el camino no admite marcha atrás.
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