Canarias encarga al ITC la gestión digital de las ayudas del IRPF 2026
El Gobierno de Canarias delega en el Instituto Tecnológico de Canarias el desarrollo del software para tramitar las ayudas sociales de la convocatoria 2026.
El Instituto Tecnológico de Canarias, más conocido como ITC, será el encargado de poner a punto la maquinaria digital necesaria para que las ayudas sociales del IRPF de 2026 lleguen a su destino. La Consejería de Bienestar Social ha formalizado este encargo a su empresa pública de cabecera porque, según admite el propio expediente, carece de los medios personales y técnicos suficientes para lidiar con el nivel de especialización que exige el Framework Administración Pública (FAP).
Datos clave
- Importe total
- 70.289,67 €
- Duración
- Hasta el 31 de diciembre de 2028
- Equipo técnico
- 17 profesionales
- Finalidad
- Gestión digital de subvenciones IRPF
El despliegue de esta nueva aplicación informática no es un gasto menor. El Gobierno de Canarias ha reservado un presupuesto total de 70.289,67 euros, que se repartirá en tres anualidades: 25.259,50 euros para este 2026, 22.173,95 euros en 2027 y 22.856,22 euros para el ejercicio de 2028.
Este dinero servirá para cubrir todo el ciclo de vida del procedimiento de concesión de subvenciones, desde que una entidad presenta su solicitud hasta la fase final de justificación. La aplicación permitirá automatizar la baremación, gestionar los requerimientos de documentación y facilitar la comunicación con las entidades del Tercer Sector que optan a estos fondos, los cuales provienen de la asignación tributaria del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades.
La normativa es clara en este punto: el ITC debe actuar como medio propio y no puede subcontratar las funciones asignadas a terceros. El personal encargado de esta labor, un equipo de 17 personas entre jefaturas, titulados superiores, técnicos informáticos y administrativos, trabajará bajo la supervisión directa de la Secretaría General Técnica de la Consejería.
El expediente también pone el foco en la seguridad, ya que la gestión de estas ayudas implica el tratamiento de datos personales de solicitantes, representantes y personal empleado. El ITC deberá garantizar la confidencialidad de esta información y someterse a controles financieros permanentes, quedando este encargo expresamente fuera de la fiscalización previa por un reciente acuerdo gubernamental.
El encargo se publicó este 18 de septiembre. La burocracia digital, al menos en este caso, tiene su hoja de ruta marcada.
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