Envirobat España reconstruye su planta de pilas en Azuqueca
La planta de gestión de residuos de pilas y baterías en Azuqueca de Henares obtiene luz verde para su reconstrucción tras el incendio que la arrasó en 2025.
La empresa Envirobat España ya puede avanzar en la reconstrucción de sus instalaciones de Azuqueca de Henares. Un incendio en julio de 2025 destruyó por completo su planta de tratamiento de pilas y baterías, un suceso que obligó a replantear la operativa completa del centro ubicado en el polígono industrial Ródano. La resolución de la Consejería de Desarrollo Sostenible, publicada este 4 de noviembre, formaliza ahora la autorización ambiental integrada necesaria para retomar la actividad.
Datos clave
- Capacidad anual
- 21.000 t/año
- Ubicación
- Polígono Ródano, Azuqueca de Henares
- Garantía financiera
- 1.450.000 €
- Vigencia
- 8 años
El proyecto, que se tramita como una modificación no sustancial, contempla un incremento del 15 por ciento en la capacidad de tratamiento, aunque reduce el volumen de almacenamiento respecto a lo que había antes del siniestro. El diseño pone el foco en la seguridad: la planta cuenta ahora con un búnker específico para litio con riesgo intrínseco alto, resistencia estructural al fuego de 90 minutos y un sistema de extinción automática con el aditivo Cold Fire.
La tramitación no ha estado exenta de ajustes técnicos. El titular discrepó inicialmente de una condición que obligaba a descargar todas las baterías de litio antes de acabar la jornada. La empresa argumentó que una descarga forzosa a cero voltios en poco tiempo puede dañar internamente las celdas y provocar el efecto rebote de tensión. La administración ha aceptado parcialmente esta alegación, permitiendo que las baterías de mayor capacidad se almacenen en los búnkeres específicos para litio si no completan el proceso en el día.
La planta operará con una capacidad máxima de 21.000 toneladas anuales. El diseño también flexibiliza el uso de estanterías industriales, permitiendo que ciertos envases y fracciones se almacenen de formas menos invasivas siempre que se garantice la estabilidad y seguridad del apilado.
Las medidas de control atmosférico son estrictas. El proceso industrial contará con un sistema de filtrado de mangas y un lavador de gases tipo scrubber para las líneas de investigación, con controles externos de emisiones programados con frecuencias que van de los seis meses al año según el foco. La instalación está obligada a mantener un programa de vigilancia ambiental y a presentar un informe anual antes del 31 de marzo.
Se prohíbe el arrastre de residuos con agua. Limpieza, siempre en seco.
La autorización, válida para todo el territorio nacional, tiene una vigencia de ocho años. Antes de volver a encender la maquinaria, la empresa deberá presentar una declaración responsable, superar una inspección previa de los servicios técnicos de la Junta y constituir las garantías financieras exigidas por la normativa, que ascienden a un mínimo de 1.450.000 euros para el seguro de responsabilidad civil.
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