Luz verde a Biorenovables de La Sagra para triturar madera en Villaseca
Medio Ambiente da el visto bueno a la empresa Biorenovables de La Sagra para que pueda triturar sus propios residuos de madera en su planta de Villaseca.
Biorenovables de La Sagra ya tiene luz verde para cambiar su forma de trabajar en Villaseca. Hasta ahora, la firma recibía virutas y madera triturada para fabricar sus briquetas, pero el nuevo proyecto les autoriza a triturar ellos mismos los residuos de madera, principalmente palets, directamente en sus naves del polígono industrial.
Datos clave
- Capacidad máxima
- 4.100 toneladas al año
- Vigencia informe
- 4 años
- Suelo contaminado
- Informe preliminar en 2 años
- Medidas ruido
- Filtros y transporte neumático
El visto bueno llega tras una evaluación ambiental simplificada, un trámite que confirma que el proyecto no supone riesgos significativos para el entorno. La planta, situada en la calle Industria 21, mantiene la actividad que ya operaba en el mismo lugar. El proceso físico de fragmentación y molienda se realizará bajo techo, utilizando filtros de mangas y transporte neumático para evitar la dispersión de partículas y controlar el ruido.
La capacidad máxima de tratamiento se ha fijado en 4.100 toneladas al año. Esto requiere, según el informe, cumplir con medidas estrictas de prevención. El suelo debe estar perfectamente pavimentado para evitar filtraciones y todos los depósitos de combustible deben estar estancos. La Dirección General de Calidad Ambiental exige además que, en un plazo máximo de dos años desde que comience esta nueva fase, la empresa presente un informe preliminar sobre el estado de los suelos.
El proyecto se ha analizado también bajo el prisma de la proximidad a áreas protegidas, como la Zona de Especial Protección para las Aves Carrizales y Sotos del Jarama y Tajo, además de la cercanía al río Tajo. Tras consultar a las administraciones y organismos competentes, la conclusión es clara: la ubicación en suelo industrial consolidado y las medidas preventivas diseñadas despejan las dudas sobre posibles afecciones ambientales negativas.
La vigilancia será continua. La promotora tendrá que presentar informes anuales durante los tres primeros años de funcionamiento para demostrar que los niveles de ruido y las condiciones de gestión de residuos cumplen con lo prometido. El responsable de esta vigilancia, que puede ser personal interno o externo, deberá estar identificado ante la administración.
El informe ambiental tiene una vigencia de cuatro años. Si la empresa no comienza la ejecución del proyecto en ese tiempo, la autorización caducará. Si se agota el plazo, podrán solicitar una prórroga de dos años adicionales antes de que se extinga la validez de este permiso administrativo.
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