Luz verde a la planta solar La Loma en Valle de Santibáñez
La Delegación Territorial de Burgos ha emitido el informe ambiental favorable para el proyecto fotovoltaico de 13,685 MW que se integrará con el parque eólico actual.
La planta solar La Loma, promovida por Estudios y Proyectos Pradamap, S.L.U., ha superado un paso administrativo clave para su instalación en Valle de Santibáñez. El informe de impacto ambiental recién publicado valida la alternativa seleccionada, que ocupará 39,23 hectáreas y se hibridará con el parque eólico ya existente del mismo nombre.
Datos clave
- Promotor
- Estudios y Proyectos Pradamap, S.L.U.
- Potencia
- 42,285 MW (híbrida)
- Ubicación
- Valle de Santibáñez, Burgos
- Vigencia
- 4 años
La nueva instalación contará con 23.324 módulos fotovoltaicos bifaciales, con una potencia nominal de 13,685 MW que, sumada a la del parque eólico actual de 28,6 MW, permitirá una potencia híbrida de 42,285 MW. Para evacuar esta energía, se instalará una línea subterránea de 785 metros hasta la subestación La Loma, la cual requerirá modificaciones en sus celdas.
La ubicación elegida se reparte en cinco recintos vallados situados en el suelo rústico común del municipio. Según consta en la ficha, el proyecto se encuentra a 803 metros de Zumel y 867 metros de La Nuez de Abajo, sin que el informe detecte afecciones a espacios protegidos de la Red Natura 2000.
El visto bueno ambiental no es un cheque en blanco. La resolución establece una larga lista de condiciones que el promotor deberá seguir a rajatabla durante todas las fases de la vida útil de la planta. Entre ellas, se exige la realización de una prospección arqueológica intensiva antes de que comiencen los movimientos de tierra.
El documento pone especial énfasis en el respeto al entorno. Se prohíbe interceptar cauces públicos, se obliga a usar áridos reciclados en al menos un 10 por ciento de la obra y se exige unvallado permeable para la fauna, con aberturas específicas cada 50 metros. Además, los transformadores deberán contar con cubetas de retención para evitar vertidos.
El promotor deberá mantener la plantación perimetral de sabinas y encinas durante toda la vida útil de la instalación para minimizar el impacto visual. En cuanto a la gestión de residuos, la normativa exige separar los materiales de obra y gestionarlos a través de gestores autorizados, prohibiendo expresamente los acopios o reparaciones de maquinaria en zonas no habilitadas.
La eficacia del plan de vigilancia ambiental será evaluada anualmente por el órgano sustantivo. Este informe, que pierde su vigencia si el proyecto no obtiene la autorización en un plazo de 4 años, concluye que el impacto global es compatible con el entorno, siempre y cuando se cumplan las medidas preventivas y correctoras establecidas.
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