Stark Future fabricará motos eléctricas en Sant Boi de Llobregat
La Generalitat autoriza la nueva planta de Stark Future en el Prologis Park sin evaluación ambiental ordinaria. La nave producirá casi 10.000 motocicletas eléctricas al año en Sant Boi de Llobregat.
La Generalitat ha dado luz verde a Stark Future, la empresa que se prepara para ensamblar motocicletas eléctricas en el polígono Prologis Park de Sant Boi de Llobregat. El visto bueno llega en forma de resolución ambiental que exonera a la compañía de someterse a una evaluación de impacto ordinaria, un trámite que suele complicar y alargar los planes industriales.
Datos clave
- Capacidad
- 9.700 motocicletas al año
- Ubicación
- Prologis Park, Sant Boi de Llobregat
- Superficie
- 20.000 metros cuadrados
- Consumo eléctrico
- 925.000 kWh anuales
La planta, situada en el número 2 de la calle Batan, ocupa una nave de 20.000 metros cuadrados que hasta hace poco funcionaba como centro logístico de ropa y material deportivo. El proyecto cuenta con una capacidad productiva de 9.700 unidades al año, organizadas en tres líneas que separan el ensamblaje de baterías de la producción de las motos definitivas.
Las medidas preventivas son estrictas. La nave deberá instalar bancadas aislantes para los compresores y maquinaria de ventilación situados en la cubierta, con el fin de evitar que el ruido se propague hacia las zonas residenciales de Viladecans, que se encuentran a unos 680 metros de distancia. Además, la normativa exige no superar los actuales niveles de presión sonora de la zona, marcada por el tráfico constante de la autovía C-32.
La sostenibilidad en el transporte se convierte en un requisito de obligado cumplimiento. La empresa deberá incentivar el uso de vehículos compartidos entre sus trabajadores y disponer de una flota propia de eléctricos o híbridos, además de habilitar puntos de recarga en el mismo recinto industrial.
El consumo energético previsto es de 925.000 kWh anuales, mientras que el abastecimiento de agua se limitará a servicios sanitarios básicos y al restaurante para la plantilla. La gestión de residuos se centrará en los componentes sobrantes del montaje, desde los restos de plástico de las placas electrónicas hasta las cajas de cartón y el film protector de los envíos.
La actividad queda clasificada como potencialmente contaminante, por lo que la firma tendrá que presentar informes periódicos sobre la situación del suelo. La vigilancia es constante.
La Generalitat ha desestimado cualquier riesgo inminente de impacto ecológico. Los ecosistemas cercanos, incluido el delta del Llobregat, quedan fuera de cualquier afección directa gracias a la ubicación industrial del solar.
Todo listo.
El proyecto sigue su curso.
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