Luz verde a la planta solar Gualter en Artesa de Segre
La planta fotovoltaica de 30 MWp ya cuenta con informe de impacto ambiental favorable, pero deberá excluir una parcela y limitar sus obras durante la cría de aves.
La Generalitat ha dado luz verde ambiental a la planta solar Gualter, un proyecto de 30 MWp que ocupará casi 49 hectáreas en el municipio de Artesa de Segre. El visto bueno llega tras años de tramitación y condiciona el despliegue de las placas a una larga lista de salvaguardas ambientales que la promotora, Energía Inagotable de Anser, deberá seguir al pie de la letra.
Datos clave
- Potencia
- 30 MWp
- Superficie
- 48,71 ha
- Promotor
- Energía Inagotable de Anser, SL
- Ubicación
- Artesa de Segre, Noguera
El proyecto, que se extiende sobre terrenos actualmente dedicados al cultivo de cereal, implica la instalación de 53.550 módulos solares. La resolución de la Ponencia de Energías Renovables, publicada esta semana, pone especial foco en la protección del entorno agrario y forestal. Una de las exigencias más claras es la exclusión de una parcela específica, la número 229 del polígono 20, para evitar el fraccionamiento de una explotación agrícola contigua.
La planta Gualter, situada en la comarca de la Noguera, no estará sola. A apenas 2 kilómetros se proyecta otra instalación fotovoltaica, El Castellar, de 45,55 hectáreas. La coincidencia en el territorio ha obligado a la Generalitat a exigir un diseño que preserve los márgenes arbolados y garantice la permeabilidad ecológica para la fauna local, incluyendo especies protegidas como el águila perdicera.
La empresa tiene prohibido el uso de herbicidas y biocidas. El mantenimiento de la vegetación deberá hacerse de forma manual y sostenible para evitar la contaminación de los suelos. Además, deberán instalarse pasos específicos en los cerramientos para permitir el movimiento de la fauna pequeña que habita la zona.
La seguridad frente a incendios forestales es otro punto crítico, dado que el municipio se encuentra en una zona vulnerable. El proyecto deberá integrar medidas preventivas y mantener una vigilancia constante sobre el riesgo de inundaciones en los barrancos cercanos, especialmente tras el análisis de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Las obras no podrán ejecutarse durante las épocas de cría de las aves. Este veto temporal, que abarca de febrero a junio, limitará los movimientos de tierra y la tala de vegetación. El promotor deberá notificar a la administración el inicio real de las obras y entregar un informe final al concluir los trabajos.
El control arqueológico será obligatorio durante toda la fase de excavación. Cualquier hallazgo fortuito detendrá las máquinas al instante.
Doble confirmación. Cancela cuando quieras.