Luz verde a los campos de entrenamiento del Girona FC en Vilablareix
La Generalitat da el visto bueno ambiental para que el Girona FC implante su futura ciudad deportiva en Vilablareix. El proyecto, sujeto a condiciones de agua y patrimonio, tiene dos años para ser aprobado.
El Girona FC está un paso más cerca de estrenar su nueva casa en Vilablareix. La Generalitat ha emitido una declaración ambiental estratégica favorable para la modificación urbanística necesaria que permitirá levantar los campos de entrenamiento y la escuela de fútbol del club en el Pla de Vilablareix, junto a la masía La Massana.
Datos clave
- Plazo
- 2 años para aprobación definitiva
- Superficie
- 19,4 hectáreas
- Instalaciones
- 8 campos de fútbol y estadio de 500 plazas
- Consumo agua
- 24,72 metros cúbicos diarios
El proyecto, que ocupa 19,4 hectáreas, supondrá una transformación importante para la zona, hasta ahora clasificada como suelo de especial valor agrícola. El plan contempla la creación de una nueva zona de equipamientos que incluye ocho campos de fútbol, uno de ellos con una estructura de estadio capaz de acoger a 500 espectadores.
La aprobación llega con condiciones ambientales claras para proteger tanto el entorno como el patrimonio. Entre las exigencias, destaca la necesidad de verificar la protección de la masía La Massana, que figura como bien cultural de interés local, y la obligación de adaptar la red de saneamiento para evitar que las aguas pluviales contaminen el sistema en episodios de lluvia.
El club también debe garantizar la gestión del ciclo del agua. El consumo diario en los equipamientos se estima en 24,72 metros cúbicos de agua de red, mientras que el resto de las necesidades se cubrirán mediante agua de lluvia, reutilizada o de pozos propios.
La seguridad ha sido otro punto clave. Debido a la cercanía de la autopista AP-7, parte de los terrenos se encuentran en una zona de riesgo por el transporte de mercancías peligrosas. Por ello, se prohíbe ubicar gradas o zonas de escuela en los sectores más expuestos.
La vigilancia es estricta.
Las medidas compensatorias por la pérdida de suelo agrícola obligan al promotor a crear una balsa de riego y asegurar suministros suficientes para los regantes de Bescanó, Salt y Vilablareix. Sin este acuerdo con la comunidad de regantes, el proyecto no podría avanzar.
La resolución tiene una caducidad de dos años. Si el Ayuntamiento de Vilablareix no aprueba definitivamente la modificación en este plazo, este permiso ambiental perderá toda su validez.
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