Sant Llorenç d'Hortons pone límites a los parques solares
La Generalitat da luz verde a la nueva normativa municipal de Sant Llorenç d'Hortons para regular los parques fotovoltaicos. Hay ajustes pendientes sobre yacimientos y cartografía.
Sant Llorenç d'Hortons se prepara para una nueva etapa en su ordenación urbanística, centrada específicamente en cómo y dónde se podrán instalar centrales fotovoltaicas en su suelo no urbanizable. La Generalitat de Catalunya ha emitido una declaración ambiental estratégica favorable para esta modificación del planeamiento municipal, aunque el visto bueno llega con tareas pendientes para el Ayuntamiento.
Datos clave
- Plazo
- 2 años para aprobación definitiva
- Qué hacer
- Corregir cartografía y hábitats
- Exclusión
- Instalaciones menores de 100 kW
- Protección
- 100 metros en edificios históricos
El documento establece que las futuras plantas solares en suelo rústico deberán respetar condiciones estrictas. Quedan explícitamente excluidas las instalaciones de autoconsumo con una potencia inferior a 100 kW, lo que permite que las pequeñas placas domésticas mantengan su régimen actual sin las restricciones diseñadas para los parques de gran tamaño.
Para los promotores de grandes parques, el nuevo marco normativo, que incorporará los artículos 348 a 359 en la normativa municipal, impone límites claros. Las empresas deberán cuidar la integración paisajística, las distancias a caminos públicos, los drenajes y la gestión de movimientos de tierras, además de implementar medidas específicas de protección para la fauna y el patrimonio cultural local.
El visto bueno ambiental llega, no obstante, con un aviso a navegantes: el Ayuntamiento debe corregir desajustes técnicos. Entre ellos, el documento señala discrepancias en el cálculo de hectáreas aptas, la necesidad de actualizar la cartografía de hábitats y la inclusión obligatoria de un programa de vigilancia ambiental.
La protección del patrimonio histórico añade otra capa de complejidad al proyecto. El informe ambiental exige revisar la franja de protección de 100 metros prevista en torno a los edificios históricos, ya que se ha detectado que varios yacimientos arqueológicos del municipio han quedado situados dentro de las zonas que, inicialmente, se habían marcado como aptas para la energía solar.
El consistorio tiene ahora un plazo máximo de dos años para aprobar definitivamente esta modificación puntual del plan urbanístico. Si superan ese periodo sin completarlo, la presente declaración ambiental perderá su validez y el proceso deberá volver a empezar.
El Ayuntamiento lidera el seguimiento.
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