La planta de compostaje de Fumanya en Sant Martí d'Albars se reforma
Sant Martí d'Albars acogerá la nueva línea de tratamiento de residuos orgánicos de Fumanya, tras recibir la declaración de impacto ambiental favorable de la Generalitat.
La planta de compostaje de Fumanya, situada en el municipio de Sant Martí d'Albars, ha recibido luz verde para su transformación industrial. El Departamento de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica ha hecho público el acuerdo que permite a la empresa implementar una nueva línea de desenvasado de residuos orgánicos, un paso sustancial para el tratamiento de desechos que antes debían llegar a granel.
Datos clave
- Empresa
- Planta de Compostatge Fumanya, S.L.
- Capacidad
- 42.000 t/a
- Ubicación
- Polígono 3, Sant Martí d'Albars
- Superficie
- 19.537 m2
La reforma, avalada por una declaración de impacto ambiental favorable, incluye la instalación de una maquinaria capaz de separar los residuos orgánicos de sus envases, ya sea vidrio, plástico o cartón. El proyecto, que se desarrolla sobre una superficie útil de 19.537 metros cuadrados, no supone un aumento de su capacidad total de tratamiento, que se mantiene en 42.000 toneladas anuales.
El despliegue técnico es considerable, con la incorporación de una máquina rompeenvases de 127,2 kW de potencia, una nueva prensa-embaladora, una caldera adicional y un sistema de lavado automático con un depósito propio de 8 metros cúbicos. Además, la planta contará con un nuevo centro de recogida y transferencia de residuos no peligrosos y depósitos para agua contra incendios y gasóleo.
El impacto ambiental ha sido objeto de un análisis detallado, especialmente por la cercanía del núcleo de Beulaigua, situado a unos 305 metros. El estudio estima que la nueva operativa generará un incremento del 0,42 por ciento en el flujo de emisiones odoríferas, cifra que los técnicos consideran muy reducida, aunque el propio ayuntamiento califica el impacto por olores como severo.
Para minimizar estas afecciones, el plan impone medidas estrictas, como un seguimiento odorífero semestral y la limitación de la velocidad de los vehículos dentro del recinto a 20 kilómetros por hora. Asimismo, se prohíbe el desenvasado en días de viento para evitar la dispersión de restos al entorno rural agrícola que rodea la instalación.
La empresa deberá instalar barreras vegetales para suavizar el impacto visual de las nuevas estructuras y aplicar protocolos específicos para evitar que la planta se convierta en un punto de alimentación para aves carroñeras. El cumplimiento de estas medidas es la condición necesaria para que la actividad pueda continuar bajo las nuevas directrices ambientales.
La planta, que opera bajo el código de Registro estatal SANDACH S08225001, tiene ahora el camino despejado para modernizar sus procesos. La Generalitat asegura que la alternativa elegida reduce el consumo de combustible, aunque el control administrativo será constante para garantizar que los olores y el ruido se mantengan dentro de los márgenes permitidos.
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