Luz verde a la planta solar Granyena I en Alfés con condiciones
La planta fotovoltaica de Alfés logra el informe de impacto ambiental, pero con la obligación de enterrar toda la línea eléctrica y compensar el uso del suelo.
El proyecto para la planta fotovoltaica Granyena I, promovido por Desarrollos Renovables Balmaseda en Alfés, ha superado su trámite ambiental. La resolución, publicada este julio, da luz verde al plan bajo una larga lista de condiciones que transforman el diseño original. Se trata de un proyecto de 4,95 MWn que, pese a contar con el beneplácito administrativo, ha levantado ampollas entre los regantes de la zona por su impacto en los cultivos del Segrià.
Datos clave
- Potencia
- 4,95 MWn
- Superficie
- 7,39 ha
- Infraestructura
- Línea de evacuación obligatoriamente enterrada
- Vigencia
- 4 años
El visto bueno llega tras una tramitación que ha durado más de dos años, desde que el promotor solicitó la consulta inicial en enero de 2024. El proyecto ha tenido que sortear informes desfavorables y deficiencias en sus estudios de fauna, especialmente por su ubicación en el espacio vital del águila perdicera, una especie protegida en peligro de extinción. La Generalitat ha impuesto ahora medidas correctoras estrictas, como la creación de motas de tierra para vegetación arbustiva fuera del vallado.
La infraestructura eléctrica es otro de los puntos calientes. La línea de evacuación inicial, proyectada como aérea, deberá ser íntegramente enterrada. El trazado tendrá que seguir preferentemente caminos y viales existentes para reducir su impacto visual y ambiental. Además, la aprobación queda supeditada a que el promotor compense el cambio de uso del suelo en una proporción mínima de 1:1, apostando por la restauración de espacios degradados en el entorno.
El recinto sur, situado en la parcela 10, ha sido el más polémico. La Unidad de Obras y Regadíos ha informado desfavorablemente sobre su afectación a una servidumbre de drenaje del canal Segarra-Garrigues. Si la empresa quiere seguir adelante, deberá obtener autorización expresa de la comunidad de regantes y retirar el límite del recinto cuatro metros para respetar la distancia mínima de 15 metros a la vaguada existente.
La resolución también incluye un protocolo de emergencia ante el posible hallazgo de restos arqueológicos o fosas de la Guerra Civil, dado el valor histórico de la zona. Se exige un control arqueológico constante durante los movimientos de tierras. Las obras deberán realizarse en horario diurno, prohibiéndose terminantemente el uso de fitocidas o biocidas para el mantenimiento del terreno durante la vida útil de la planta.
El promotor tiene ahora cuatro años para obtener la autorización definitiva. De no lograrlo en ese plazo, el informe de impacto ambiental caducará. Una vez terminada la vida útil de la planta, el desmantelamiento es obligatorio, incluyendo la restauración de la red de drenaje para prevenir la erosión del suelo.
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