Luz verde a la planta solar fotovoltaica en Sant Pere de Torelló
La planta fotovoltaica PS EGK Guspira Puig-Oqui, de 2,85 MWn, recibe el visto bueno ambiental con exigencias estrictas de integración paisajística y protección de fauna.
El proyecto para la nueva planta solar fotovoltaica en Sant Pere de Torelló ha superado el trámite ambiental, pero el camino no ha sido sencillo. El Departamento de Territorio ha dado luz verde al informe de impacto, concluyendo que la instalación de 2,85 MWn no requiere una evaluación ambiental ordinaria, siempre y cuando se cumplan estrictas condiciones de integración en el paisaje y protección de la fauna.
Datos clave
- Promotor
- Eguzki Guspira, SL
- Potencia
- 2,85 MWn
- Superficie
- 7,51 ha
- Condición arqueológica
- Prospección obligatoria en subcampo III
- Restricción obras
- Parada del 15 de marzo al 31 de julio
La infraestructura ocupará 7,51 hectáreas de suelo agrícola en la parcela 6 del polígono 1, un enclave que ha sido objeto de debate por su visibilidad desde el mirador del santuario de Bellmunt. La promotora Eguzki Guspira deberá ahora adaptar el diseño original para mitigar el impacto visual, incluyendo la creación de pantallas vegetales y el pintado de las construcciones auxiliares en tonos marrones oscuros.
El soterramiento de la línea de evacuación es una de las grandes victorias vecinales y técnicas. El trazado de 1.168 metros, de los cuales casi la totalidad irá bajo tierra, evita cruzar el río Ges con una línea aérea, salvo un tramo corto de 107 metros. Las autoridades han exigido, además, que se realicen prospecciones arqueológicas en la zona del subcampo III antes de iniciar cualquier movimiento de tierras.
La convivencia con el entorno agrario ha sido otro punto clave. El Ayuntamiento de Sant Pere de Torelló y el Consejo Comarcal de Osona insistieron en preservar la actividad ganadera. La normativa impone ahora que el cerramiento perimetral sea permeable, permitiendo el libre movimiento de la fauna pequeña, y prohíbe el uso de herbicidas en las tareas de mantenimiento.
La protección de la biodiversidad también deja deberes. El proyecto deberá instalar cajas nido para aves, refugios para quirópteros y balsas para anfibios. Las obras, por su parte, tendrán horarios restringidos para evitar molestias en las épocas más sensibles para la fauna local, específicamente entre el 15 de marzo y el 31 de julio.
Los informes de seguimiento ambiental serán recurrentes. La empresa deberá presentar informes semestrales durante los dos primeros años de funcionamiento, seguidos de otros anuales durante los tres años posteriores. Las ausencias escuecen. Una prospección arqueológica pendiente y los informes previos de la Agencia Catalana del Agua sobre el cruce del río Ges son pasos obligados antes de levantar un solo panel.
El proyecto ha sobrevivido a las dudas. Ahora, los trabajos de supervisión dictarán el éxito final de esta planta en la Plana de Vic.
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