Luz verde al riego de los limoneros de Mont-roig del Camp
La Generalitat autoriza la transformación en regadío de más de 10 hectáreas de limoneros en Mont-roig del Camp, condicionada a la protección del águila perdicera y al control de los acuíferos.
La Generalitat ha dado luz verde a la transformación en regadío de una finca de limoneros en Mont-roig del Camp sin necesidad de someter el proyecto a una evaluación ambiental ordinaria. La resolución, publicada esta semana, confirma que la explotación de Eco-Fruitsmontroig S.L. en el polígono 37 podrá seguir adelante con sus planes de mejora tras superar el trámite simplificado. La clave está en la eficiencia.
Datos clave
- Estado ambiental
- Evaluación simplificada favorable
- Superficie
- Más de 10 ha
- Ubicación
- Polígono 37, parcelas 11, 12 y 38
- Medida clave
- Control de extracción en acuífero
El proyecto, que abarca las parcelas 11, 12 y 38, se basa en la optimización de un sistema de riego por goteo que ya está implantado. Los técnicos del Departamento de Territorio han valorado que el impacto sobre el terreno es limitado, al no requerir movimientos de tierras a gran escala ni alterar el relieve de forma significativa.
El área de actuación se sitúa sobre el acuífero detrítico plio-cuaternario del Camp de Tarragona-Baix Camp. La administración ha impuesto un control riguroso de los volúmenes de extracción mediante dispositivos homologados para evitar cualquier sobreexplotación del recurso hídrico, además de obligar a un seguimiento periódico del nivel freático en los pozos existentes.
La zona está catalogada como espacio vital del águila perdicera, una especie protegida en peligro de extinción en Cataluña. Por ello, la resolución incluye una condición específica: cualquier balsa de almacenamiento de agua deberá contar con rampas o dispositivos que faciliten la salida de fauna silvestre en caso de caída accidental.
El patrimonio arqueológico también ha estado bajo el foco. Aunque el informe del Departamento de Cultura es favorable, advierte de la proximidad, a solo 120 metros, de un yacimiento datado entre el neolítico y la edad del bronce. Se ha exigido al promotor realizar una prospección arqueológica superficial antes de avanzar en las obras para descartar cualquier hallazgo inesperado.
Al finalizar los trabajos, la dirección ambiental de la obra deberá presentar un informe a los Servicios Territoriales en Tarragona. Este documento servirá para verificar que se han cumplido todas las medidas preventivas y de integración paisajística estipuladas.
El agua es oro.
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