María Luisa y Guadalupe González Morales-Arce modifican su balsa en Acedera
Las promotoras de la concesión de riego en Acedera amplían la balsa de acumulación tras el visto bueno ambiental. La obra, con 59.000 metros cúbicos de capacidad útil, refuerza el sistema de abastecimiento del olivar.
María Luisa y Guadalupe González Morales-Arce han recibido luz verde ambiental para modificar un proyecto de riego en Acedera. Se trata de un cambio en la balsa de regulación necesaria para dotar de agua a sus 164,20 hectáreas de olivar superintensivo, una obra que ha sido supervisada por las autoridades extremeñas para asegurar que no altera el entorno natural.
Datos clave
- Capacidad útil
- 59.000 m3
- Superficie de riego
- 164,20 ha
- Ubicación balsa
- X: 274.640, Y: 4.324.343
- Tipo de cultivo
- Olivar superintensivo
La principal novedad es el aumento de capacidad de la balsa, que pasa de los 9.752,994 metros cúbicos previstos inicialmente a una capacidad total de 62.500 metros cúbicos, con 59.000 metros cúbicos de volumen útil. Su ubicación también se desplaza ligeramente dentro de la finca, concretamente a las coordenadas ETRS huso 30, X: 274.640, Y: 4.324.343.
El proyecto, que busca transformar terrenos de cereal y pastizal en una explotación olivarera, utiliza agua del Canal de Orellana. Las infraestructuras proyectadas incluyen la propia balsa, caseta de riego, tuberías enterradas y el sistema de goteo superficial. El documento ambiental presentado hace años por las promotoras ya contaba con una declaración de impacto favorable, y este nuevo trámite confirma que no hay razones para obligar a una nueva evaluación ambiental ordinaria.
La Confederación Hidrográfica del Guadiana ha recordado sus competencias sobre las zonas de policía y servidumbre de los arroyos cercanos al Charco Redondo. Cualquier uso de estos terrenos, que incluyen una franja de policía de 100 metros desde el cauce, deberá respetar las normas vigentes. La balsa, por su parte, se considera una pequeña presa a efectos de seguridad, lo que obliga a sus titulares a mantener un estricto control técnico.
La resolución impone condiciones claras. Se debe garantizar la seguridad de la balsa mediante revisiones periódicas, asegurar que los aliviaderos funcionen para evitar desbordamientos y contar con un protocolo de actuación ante posibles roturas. En caso de emergencia, la prioridad es evacuar al personal y maquinaria a zonas seguras y desviar el agua hacia terrenos que no dañen la producción.
El plan es sólido. Las afecciones son nulas.
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