Desguaces y Neumáticos Trigo ampliará su centro en Calzadilla
La Junta de Extremadura autoriza la ampliación de la planta de tratamiento de vehículos de Calzadilla de los Barros. El proyecto, que procesará 1.100 unidades al año, deberá cumplir estrictos protocolos hídricos.
Desguaces y Neumáticos Trigo, empresa con base en Calzadilla de los Barros, ya tiene el visto bueno ambiental para ampliar sus instalaciones en el punto kilométrico 698,2 de la carretera N-630. El proyecto, centrado en el desguace y descontaminación de vehículos fuera de uso, no tendrá que pasar por una evaluación de impacto ambiental ordinaria tras concluir la Dirección General de Gestión Sostenible y Política Forestal que, con las medidas correctoras adecuadas, no supondrá daños significativos para el entorno.
Datos clave
- Capacidad
- 1.100 vehículos al año
- Superficie
- 33.647 metros cuadrados
- Vigencia
- 4 años
- En vigor
- Sí
El desguace, situado en una parcela rústica de 33.647 metros cuadrados, maneja un volumen anual de 1.100 vehículos, lo que supone unas 990 toneladas de chatarra. El proceso incluye la extracción controlada de aceites, baterías, neumáticos y otros fluidos, que serán gestionados por empresas especializadas. La planta contará con zonas diferenciadas para recepción, descontaminación y almacenamiento, todas ellas con pavimentación impermeable de hormigón y sistemas de recogida de vertidos para evitar cualquier filtración al terreno.
La ubicación, próxima al Arroyo del Erizo y a una zona permeable catalogada, obliga a la empresa a extremar precauciones. El informe de impacto ambiental exige la instalación de arquetas estancas y separadores de grasas para asegurar que el agua reutilizada en el lavado de piezas se mantenga en un circuito cerrado. En caso de no alcanzar el vertido cero, la promotora deberá solicitar las autorizaciones pertinentes a la Confederación Hidrográfica del Guadiana.
Durante la fase de construcción, será obligatorio el riego sistemático para evitar la emisión de polvo y la protección de los restos arqueológicos, si aparecieran, con un protocolo de aviso inmediato a la Consejería de Cultura. Además, cualquier hallazgo de especies de flora o fauna protegida deberá notificarse a los técnicos ambientales de la Junta.
La validez de este informe de impacto ambiental es de cuatro años. Si en este periodo no se procede a la autorización definitiva del proyecto, el documento perderá su vigencia. El ayuntamiento local ha confirmado que la actividad es totalmente compatible con las normas de planeamiento urbanístico vigentes en el municipio.
El informe ya está en vigor.
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