Barrado logra la protección especial para las 403 hectáreas del Baldío
El monte Baldío en Barrado ya tiene la declaración oficial de monte protector. La resolución, que abarca más de 400 hectáreas, garantiza una protección especial del suelo y la masa forestal.
El monte Baldío de Barrado, un paraje natural que suma más de 400 hectáreas de melojar y castaños, ha pasado esta semana a formar parte del registro de montes protectores de Extremadura. La Junta Gestora que ostenta su titularidad logró el visto bueno definitivo tras un proceso que comenzó a principios de año, cuando los propietarios solicitaron este reconocimiento especial para asegurar la protección ambiental de sus terrenos.
Datos clave
- Superficie
- 403,18 ha
- Localización
- Término municipal de Barrado, Cáceres
- Clasificación
- Monte protector (identificación 10-005-P)
- Propiedad
- Monte de socios Baldío de Barrado
La decisión, que ya aparece en el Diario Oficial de Extremadura, otorga a estas 403,18 hectáreas una protección legal reforzada. Este cambio de estatus implica que el monte pasa a estar clasificado como suelo rústico protegido, lo que implica mayores cautelas ante posibles proyectos urbanísticos o de ordenación del territorio en la zona.
Desde el punto de vista forestal, los técnicos han destacado la importancia de conservar esta masa arbolada, dominada por robles melojos y con presencia de zonas de dehesa. La gestión de este espacio recaerá en adelante sobre la propia Junta Gestora del monte de socios, que deberá contar con un plan dasocrático o un instrumento equivalente para garantizar la estabilidad del terreno frente a la erosión.
El expediente, que recorrió varios servicios administrativos desde enero, incluyó periodos de consulta pública sin que se registrara oposición alguna. La Consejería de Industria, Energía, Ciencia y Territorio ha validado que el monte Baldío cumple con los criterios de protección hídrica, conservación de diversidad biológica y defensa del suelo.
Los terrenos se extienden por varios polígonos del término municipal de Barrado, lindando con espacios forestales como la Dehesa Boyal o el monte Solana. La resolución también aclara que cualquier contrato de gestión anterior queda ahora saldado y resuelto, dejando a la Junta Gestora plena capacidad para decidir sobre el futuro del monte.
La nueva calificación de monte protector también abre la puerta a que estos terrenos tengan preferencia en futuras líneas de incentivos públicos destinadas a la conservación medioambiental. Para cualquier revisión del expediente, los interesados disponen ahora de un plazo de dos meses si deciden acudir a la vía judicial o de un mes si optan por un recurso de reposición.
Doble confirmación. Cancela cuando quieras.