Luz verde ambiental al proyecto de regadío en El Lumbrarillo
La Junta de Extremadura avala el proyecto de regadío de Francisco José Nisa en Villalba de los Barros. El plan requiere un consumo anual de 8.329,35 metros cúbicos de agua en el paraje El Lumbrarillo.
Si tienes tierras en el paraje El Lumbrarillo de Villalba de los Barros, sabrás que el agua es el recurso que marca la diferencia entre una cosecha y una esperanza. El proyecto de Francisco José Nisa para transformar 5,39 hectáreas de olivar y viñedo en terreno de regadío ha superado su primer gran examen ambiental.
Datos clave
- Superficie
- 5,39 ha de olivar y viñedo
- Consumo anual
- 8.329,35 m3
- Expediente concesión
- 175/2026
- Vigencia informe
- 4 años
La Dirección General de Gestión Sostenible y Política Forestal ha determinado que el proyecto no necesita pasar por un procedimiento de impacto ambiental ordinario. La resolución, publicada este jueves, confirma que la actuación no provocará impactos adversos significativos en el entorno, siempre y cuando se cumplan a rajatabla las medidas preventivas establecidas.
El plan prevé un consumo anual de 8.329,35 metros cúbicos de agua. Este caudal se obtendrá mediante un sondeo en la parcela 361 del polígono 12, una infraestructura que ya cuenta con un expediente de concesión en tramitación ante la Confederación Hidrográfica del Guadiana, bajo el número 175/2026.
La ubicación del proyecto en una zona que linda parcialmente con el arroyo del Pozuelo impone condiciones estrictas. La servidumbre de 5 metros de anchura para uso público y la zona de policía de 100 metros son innegociables. Cualquier obra en este radio deberá contar con la autorización del organismo de cuenca.
El informe subraya que los terrenos ya son agrícolas consolidados, por lo que la afección a la vegetación es mínima. El promotor deberá, no obstante, mantener una gestión de residuos impecable: los restos de poda deben triturarse in situ y los aceites de la maquinaria irán a un gestor autorizado.
La vigilancia es una obligación continua. Francisco José Nisa tiene la responsabilidad de notificar el inicio de las obras con un mes de antelación y asegurar que el entorno patrimonial y arqueológico se respete durante cada jornada de trabajo.
El visto bueno ambiental tiene fecha de caducidad. Si el proyecto no obtiene su autorización definitiva en un plazo de cuatro años, este informe perderá toda su validez.
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