Olabeaga conectará el muelle con la calle San Nikolas tras un derribo
Bilbao recibe luz verde para convertir una parcela con un local comercial obsoleto en un nuevo espacio libre. El plan permitirá salvar un desnivel de 8 metros.
Olabeaga va a ganar un nuevo espacio para los vecinos, y el primer paso oficial acaba de darse en el boletín. El Ayuntamiento de Bilbao ha recibido luz verde ambiental para transformar una parcela de 130,93 metros cuadrados en la calle Olabeaga Kaia, actualmente un rincón en forma de L que mezcla asfalto, una zona verde y un local comercial obsoleto que, tras su demolición, dejará de ser una barrera.
Datos clave
- Superficie
- 130,93 m2
- Objetivo
- Nuevo itinerario peatonal accesible
- Vigencia informe
- 4 años
El objetivo del plan es salvar el desnivel de casi 8 metros que separa el muelle del barrio de la calle San Nikolas. Al eliminar el edificio en mal estado, el Ayuntamiento podrá crear un itinerario peatonal accesible y ampliar el sistema de espacios libres de la zona. Es una pieza clave para coser dos puntos que hoy se dan la espalda, mejorando de paso la visibilidad del edificio número 22, un inmueble protegido por su interés cultural que hasta ahora tenía un local adosado degradando su fachada.
La resolución ambiental no impone una evaluación compleja, pero sí detalla una lista de condiciones que el futuro proyecto de urbanización deberá seguir al pie de la letra. Durante la obra, el contratista deberá mantener el área limpia, controlar el ruido y, en caso de hallazgos arqueológicos, suspender los trabajos de inmediato para dar aviso a la Diputación Foral de Bizkaia.
Un detalle importante para el entorno es la protección del patrimonio construido. El plan especifica que, tras tirar el local anexo, la fachada del edificio protegido deberá recibir un tratamiento especial para restaurar su aspecto original. Además, si las obras se alargan más de seis meses, será obligatorio elaborar un estudio de impacto acústico.
La gestión de residuos también tiene sus normas. Se deberá evitar cualquier efluente incontrolado durante el mantenimiento de maquinaria, utilizando superficies impermeables para evitar que restos de aceites o combustibles acaben en el terreno. También se prohíbe el uso de especies invasoras como la Fallopia japonica en la reurbanización, priorizando en todo momento la vegetación autóctona.
El informe ambiental tiene una vigencia de cuatro años. Si para agosto de 2030 el Ayuntamiento no ha culminado la modificación del plan urbanístico, el proceso volverá a la casilla de salida. Ahora la pelota está en el tejado municipal para licitar la obra y convertir este pequeño recoveco en el acceso peatonal que Olabeaga necesita.
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