La planta fotovoltaica de Asparrena deberá pasar un control más duro
La Diputación Foral de Álava bloquea la vía simplificada para el proyecto solar de Asparrena ante el riesgo de efectos significativos sobre el paisaje y el entorno rural.
El plan para instalar una planta fotovoltaica en Asparrena, promovido por Magna FV, ha topado con un obstáculo ambiental serio. La Diputación Foral de Álava ha dictaminado que el proyecto no puede seguir por la vía rápida y exige someterlo a una evaluación ambiental ordinaria antes de dar cualquier paso definitivo.
Datos clave
- Estado
- Evaluación ambiental ordinaria obligatoria
- Promotor
- Magna FV, SL
- Superficie
- 52.243 m²
- Potencia
- 4,56 MWp
Los informes técnicos son claros en su advertencia. La ubicación elegida para las dos islas fotovoltaicas, que suman más de 52.000 metros cuadrados, se encuentra íntegramente dentro de una zona de exclusión de 500 metros respecto a los núcleos habitados de Araia, Albeniz y Ametzaga. Este criterio de distancia, recogido tanto en el Plan Territorial Parcial de Álava Central como en el Plan Territorial Sectorial de Energías Renovables en tramitación, busca proteger el sosiego de los vecinos y evitar la saturación de infraestructuras en el entorno rural.
Las alegaciones presentadas por las Juntas Administrativas de Albeniz y Ametzaga han sido contundentes. Vecinos y entidades han cuestionado la insuficiencia de los estudios previos, señalando que el proyecto no valora adecuadamente los efectos acumulativos y sinérgicos con otras instalaciones cercanas. La proximidad de las plantas Igorita, Katarri y Araia a menos de 1,5 kilómetros añade presión al territorio, haciendo que el impacto sobre el paisaje y el suelo agrícola sea percibido por los residentes como un riesgo inasumible.
El órgano ambiental subraya que el promotor deberá realizar un estudio mucho más profundo. No basta con la documentación entregada hasta ahora. El nuevo expediente debe revisar en detalle la incidencia real sobre el sosiego público, la calidad de vida en los núcleos rurales y la conectividad ecológica que mantienen los cauces del río Zirauntza y la regata Lanbiaran.
El proceso entra ahora en una fase de mayor exigencia. Se requiere que el promotor elabore un estudio ambiental estratégico completo, el cual deberá someterse a un nuevo trámite de información pública de al menos 45 días. Los vecinos y las administraciones afectadas tendrán entonces una nueva oportunidad para examinar la documentación corregida y formular sus observaciones.
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