Luz verde a la mina de arenas silíceas Oker en Villanueva de Carazo
La Junta de Castilla y León ha dictado la declaración de impacto ambiental para la explotación minera Oker, que operará en terrenos de Villanueva de Carazo y Carazo.
El proyecto minero Oker, en Villanueva de Carazo y Carazo, cuenta ya con el visto bueno ambiental para arrancar su extracción de arenas silíceas. La resolución, firmada por el delegado territorial de Burgos, Roberto Saiz Alonso, llega tras analizar una concesión que se extenderá durante las próximas tres décadas.
Datos clave
- Vida útil
- 30 años
- Superficie
- 105.565 m2
- Producción media
- 90 t al día
- Vigencia
- 4 años para iniciar obras
La explotación, promovida por Áridos y Hormigones Maeso, S.A., ocupará 105.565 metros cuadrados de la parcela 3107 del polígono 1. La actividad se desarrollará en dos zonas diferenciadas y el plan permite una producción media diaria de 90 toneladas, lo que supone unos 4 viajes de camión al día desde la cantera hasta las instalaciones de la empresa, situadas a 13 kilómetros de distancia.
La mina se ubica en terrenos del Monte de Utilidad Pública La Dehesa. Debido a su proximidad con el Parque Natural Sabinares del Arlanza-La Yecla y otras zonas protegidas, la declaración de impacto ambiental impone un estricto protocolo de medidas correctoras, que incluye desde la creación de balsas de decantación para evitar vertidos hasta el control mensual de niveles freáticos mediante sondeos.
La restauración deberá ser simultánea al avance de los trabajos. El promotor no podrá iniciar la explotación de la segunda zona hasta haber restaurado completamente las tres fases de la primera, garantizando que el terreno recupere su uso agrario o forestal mediante la reposición de 30 centímetros de tierra vegetal.
El proyecto ha superado el trámite de información pública sin alegaciones, aunque los informes técnicos subrayan la presencia en la zona de especies protegidas como el alimoche, el milano real o diferentes especies de quirópteros. En caso de hallar restos arqueológicos durante las obras, la ley obliga a paralizar la actividad de inmediato.
La vigencia de esta declaración ambiental es de cuatro años. Si durante ese tiempo el promotor no comunica formalmente el inicio de la ejecución del proyecto, el documento perderá su validez técnica.
Doble confirmación. Cancela cuando quieras.