Vía libre ambiental para el plan de riego de la Comunidad Santibáñez
La Junta autoriza la modificación del sistema de riego de los regantes de Santibáñez, que reducirá el uso de agua en un 16 por ciento manteniendo sus cinco sondeos.
Los regantes de la Comunidad Santibáñez en Íscar pueden respirar tranquilos: su proyecto para optimizar el riego ha superado el trámite de impacto ambiental con un informe favorable. La Junta de Castilla y León ha concluido que la propuesta no supone riesgos significativos para el entorno, permitiendo que la rotación de cultivos avance sin necesidad de una evaluación ordinaria.
Datos clave
- Consumo anual
- 128.943,6 m³
- Superficie
- 54,4603 ha en rotación
- Estado
- Informe ambiental favorable
- Ubicación
- Íscar, Valladolid
El plan busca mejorar la eficiencia hídrica en una superficie de rotación de 54,4603 hectáreas, manteniendo las 25,5435 hectáreas de riego simultáneo que ya están autorizadas. Lo más llamativo es que, pese a ampliar el perímetro de actuación, el volumen anual de agua solicitado es de 128.943,6 metros cúbicos, lo que representa una reducción de cerca del 16 por ciento respecto a lo que consumen actualmente.
El proyecto no contempla nuevas captaciones ni infraestructuras fijas. Se seguirá confiando en los cinco aprovechamientos y seis sondeos que ya existen en la zona. Las tuberías de riego serán elementos móviles que se instalarán y retirarán con cada campaña agrícola, minimizando así cualquier huella permanente en el terreno.
La administración ha marcado deberes muy claros para la comunidad. Se deben excluir del proyecto dos recintos que aparecen en el catastro como uso forestal, incluyendo una parte que coincide con el monte de utilidad pública Pinar del Concejo. Además, cualquier trabajo que pueda afectar a la zona de policía del caz de Chamartín requerirá una autorización previa de la Confederación Hidrográfica del Duero.
El informe también pone el foco en la biodiversidad local. Se han tomado precauciones para proteger al aguilucho cenizo y al águila real, especies detectadas en las proximidades, exigiendo aislar los equipos de bombeo para reducir el ruido y cubrir las bocas de los sondeos para evitar accidentes con fauna silvestre.
El documento ambiental deja claro que el riesgo de incendios es bajo y que la zona presenta escasa sensibilidad ambiental. Aun así, cualquier pequeña variación en las parcelas o en el sistema de riego obligará a una nueva notificación ante la Delegación Territorial en Valladolid.
La validez de este informe es de cuatro años. Si para agosto de 2030 no se ha obtenido la autorización definitiva del proyecto, la resolución caducará.
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