Modificaciones ambientales en la planta de MSD en Moríñigo
La planta de producción veterinaria de Moríñigo renueva su autorización con una nueva planta de tratamiento de aguas y la transición de sus calderas a gas natural.
Las instalaciones de MSD Animal Health en Moríñigo, la planta dedicada a la producción de especialidades veterinarias, afrontan una renovación técnica en sus sistemas auxiliares. La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental ha formalizado la modificación no sustancial de su autorización ambiental, un trámite necesario para adaptar la infraestructura a los cambios operativos y de eficiencia que la empresa ha proyectado.
Datos clave
- Instalación
- MSD Animal Health S.L. (Campus 4)
- Ubicación
- Moríñigo, Salamanca
- Cambios clave
- Nueva planta de tratamiento de aguas
- Combustión
- Cambio de gasoil a gas natural
La principal actualización consiste en la incorporación de una planta de tratamiento de aguas residuales y potabilización para la reutilización interna del agua, una mejora que busca optimizar la gestión hídrica del Campus 4. La planta, que opera con un caudal de aporte de 30 metros cúbicos diarios y punta de 5 metros cúbicos por hora, mantendrá su régimen de funcionamiento de 24 horas al día.
El campus también sustituirá el gasoil por gas natural en tres de sus calderas, una transición que busca reducir la huella ambiental. Esta mejora se complementa con la instalación de un nuevo generador de vapor, que supone el alta de un nuevo foco de emisión canalizada, sumándose así a la relación de equipos de combustión, entre los que ya figuran otros generadores y grupos electrógenos de emergencia.
La resolución detalla las exigencias técnicas que MSD Animal Health deberá cumplir en esta nueva fase. Se establecen límites estrictos para los óxidos de nitrógeno, con un valor límite de emisión fijado en 100 miligramos por metro cúbico para los equipos de gas natural. Estos parámetros serán objeto de control externo por parte de un organismo acreditado cada tres años.
En cuanto a la gestión de residuos, el documento confirma que la planta mantiene su estatus de productor, al superar las 10 toneladas anuales de residuos peligrosos. El plan de control ambiental se ha actualizado para incluir el registro de las operaciones de mantenimiento y el seguimiento de las emisiones, tanto las canalizadas como las difusas asociadas al movimiento de vehículos y la manipulación de sustancias.
La seguridad frente a posibles vertidos también se refuerza. La autorización obliga a disponer de sistemas de contención estancos en las zonas donde se almacenen o manipulen productos químicos, garantizando que cualquier derrame quede recogido sin riesgo para el suelo o los acuíferos. Se deberán redactar protocolos específicos de actuación para estas contingencias en un plazo máximo de tres meses.
Los controles internos de emisiones deberán realizarse conforme al Plan de Mantenimiento de la empresa, integrando la vigilancia de los sistemas de filtración, como los filtros de mangas, en su Sistema de Gestión Ambiental. Estos registros deberán estar siempre a disposición de los inspectores de la Junta de Castilla y León.
Contra esta resolución cabe interponer recurso potestativo de reposición en el plazo de un mes, o bien acudir a la vía contencioso-administrativa ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, que dispone de un plazo de dos meses para su presentación.
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