Luz verde a la roturación agrícola de Francesc Pujol Mestres en Calafell
La Generalitat da el visto bueno al proyecto de roturación y aterrazamiento de una finca en la parcela 6 del polígono 2 de Calafell, con condiciones estrictas de control arqueológico y urbanístico.
Francesc Pujol Mestres ya cuenta con el informe favorable para recuperar la explotación agrícola de su finca en Calafell, un terreno de 3,49 hectáreas en la parcela 6 del polígono 2 que combina vegetación arbustiva con un pinar de pino carrasco. El proyecto ha superado el trámite de evaluación ambiental simplificada, por lo que no será necesaria una evaluación ordinaria, siempre que se cumplan las estrictas medidas correctoras impuestas por la Generalitat.
Datos clave
- Promotor
- Francesc Pujol Mestres
- Superficie
- 3,49 hectáreas
- Tierra a aportar
- 40.155,13 m3
- Condición arqueológica
- Control obligatorio durante la obra
La actuación principal prevé el aterrazamiento de la parcela y la recuperación de antiguos bancales agrícolas. Para nivelar las subparcelas a, b y c, el promotor planea aportar 40.155,13 metros cúbicos de tierra, una operación que ahora queda sujeta a la obtención de una licencia urbanística específica, ya que la administración exige que el material de relleno sea controlado y no genere un vertedero de residuos inertes.
El respeto al entorno es el eje de las condiciones impuestas. El diseño debe evitar taludes superiores a los 2 metros de altura o con una inclinación mayor a los 30 grados. Además, se prohíbe la creación de nuevos caminos: el acceso deberá ajustarse al vial existente, integrándose en el perfil de las nuevas terrazas para evitar roturas en el terreno o taludes innecesarios.
La cercanía del yacimiento arqueológico de Montpaó obliga a vigilar cada movimiento. El Departamento de Cultura ha exigido un control arqueológico exhaustivo durante toda la fase de ejecución y remoción de tierras, pues no se puede descartar la aparición de restos no inventariados bajo la capa vegetal.
El proyecto, que evita el uso de fertilizantes químicos y herbicidas, busca potenciar el mosaico agroforestal del Garraf. Si al finalizar las obras el informe de la dirección ambiental no acredita el cumplimiento total de estas medidas, la Generalitat advierte que podría abrir un procedimiento sancionador grave.
La finca se queda sin cierre perimetral. Es una pieza clave para la biodiversidad. El control arqueológico será obligatorio. La licencia urbanística es el siguiente paso necesario.
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