Luz verde a la nueva línea eléctrica de 110 kV en Manresa y Sant Joan
La Generalitat autoriza la nueva línea eléctrica de 110 kV que conectará la subestación Congost. El proyecto, en Manresa y Sant Joan de Vilatorrada, deberá proteger el hábitat de una especie en peligro durante las obras.
El entorno de la subestación Congost, entre los municipios de Manresa y Sant Joan de Vilatorrada, se prepara para una intervención eléctrica necesaria para descongestionar la red de 110 kV. La Generalitat ha emitido su informe de impacto ambiental, dando luz verde al proyecto de Edistribución Redes Digitales sin necesidad de pasar por una evaluación ordinaria más compleja. La obra busca mejorar la capacidad de transporte de energía hacia Lleida y las zonas de mayor demanda en Barcelona y Tarragona.
Datos clave
- Restricción obras
- Prohibido del 15 de marzo al 15 de julio
- Longitud línea
- 2.735 metros
- Infraestructura
- 1.828 metros aéreos y 907 metros soterrados
- Promotor
- Edistribución Redes Digitales
La nueva infraestructura consistirá en una línea aérea de alta tensión de doble circuito que conectará con la subestación Congost. El trazado total abarca 2.735 metros, de los cuales 1.828 metros serán aéreos mediante 9 soportes metálicos nuevos, mientras que 907 metros irán bajo tierra. Como parte del despliegue, la empresa procederá a retirar 5 soportes antiguos que ya no serán necesarios.
El proyecto atraviesa una zona sensible. El trazado se superpone con un área vital del águila perdicera, una especie catalogada en peligro de extinción. Por ello, la resolución impone restricciones claras: está prohibido realizar trabajos durante el periodo de nidificación y cría, fijado entre el 15 de marzo y el 15 de julio. Cualquier avistamiento de ejemplares protegidos durante la obra deberá comunicarse de inmediato a los agentes rurales.
La administración ha sido estricta con la gestión del terreno y los residuos. Edistribución deberá detallar los volúmenes exactos de los trabajos forestales necesarios, delimitando las superficies de vegetación que se verán afectadas para minimizar el impacto. Asimismo, se prohíbe dejar restos de hormigón en el entorno tras finalizar las excavaciones para los cimientos de los nuevos soportes.
El plan de vigilancia ambiental será clave en los próximos años. El promotor está obligado a realizar un seguimiento periódico para garantizar que las medidas contra la colisión y electrocución de aves, basadas en el Real decreto 1432/2008, funcionan correctamente. Tras la finalización de las obras, la empresa deberá presentar un informe final que certifique la correcta restitución del terreno a sus condiciones originales.
El águila perdicera es la prioridad absoluta.
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