Luz verde al parque eólico y solar híbrido Martí en Lleida y Tarragona
La Generalitat valida el proyecto híbrido Martí en Lleida y Tarragona. El promotor debe aplicar más de cien medidas correctivas para mitigar su impacto en el paisaje y la avifauna de los tres municipios afectados.
El parque eólico y planta solar híbrida Martí ya tiene su declaración de impacto ambiental favorable. Tras un largo proceso de consultas y alegaciones, la Generalitat ha dado luz verde a este complejo energético que se extenderá por terrenos de Guimerà, Ciutadilla y Passanant i Belltall. Se trata de un proyecto de gran envergadura que combina energía eólica, fotovoltaica y almacenamiento en baterías.
Datos clave
- Vigencia
- 4 años
- Promotor
- Desarrollos Renovables RPG 16, SLU
- Potencia total
- 48,22 MW
- Ubicación
- Guimerà, Ciutadilla y Passanant i Belltall
- Medidas
- 79 medidas preventivas
El proyecto, promovido por Desarrollos Renovables RPG 16, SLU, contará con seis aerogeneradores que suman 37,66 MW de potencia, junto a una planta fotovoltaica de 10,56 MW y un sistema de almacenamiento de 3 MW. La infraestructura de evacuación, compuesta por líneas de media tensión enterradas, compartirá zanjas con otros proyectos renovables de la zona, una medida que busca minimizar la ocupación de terreno.
La evaluación ambiental ha identificado 28 impactos potenciales, aunque ninguno se considera crítico siempre que se cumplan las 79 medidas preventivas y las condiciones adicionales impuestas. Entre las exigencias destacan la instalación de sensores automáticos de detección de aves para evitar colisiones y el cumplimiento estricto de las medidas acústicas para proteger a los núcleos habitados cercanos.
La protección del patrimonio y del paisaje ha centrado gran parte de las alegaciones. El proyecto se ubica en un territorio ya saturado de instalaciones eólicas, lo que ha obligado a la administración a exigir una integración paisajística rigurosa, incluyendo la preservación de muros de piedra seca y el balizamiento de yacimientos arqueológicos en las zonas de obra.
Las medidas preventivas incluyen la prohibición de encender fuego, el uso de sistemas de escape en cavidades para fauna y la restauración morfológica de los terrenos tras finalizar las obras. Además, el promotor deberá realizar un seguimiento ambiental continuo y entregar informes mensuales a la Dirección General de Políticas Ambientales y Medio Natural.
La vigencia de esta declaración ambiental es de cuatro años. Si para entonces no han comenzado las obras, el documento perderá su validez.
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