Luz verde a la planta de biometano de SPV BIOSALAS en Tortosa
La Generalitat autoriza el plan urbanístico para la planta de biometano de SPV BIOSALAS en Tortosa tras dos años de estudios y alegaciones vecinales.
La Generalitat ha dado luz verde ambiental a la planta de biometano que SPV BIOSALAS, SL pretende levantar en Tortosa, concretamente en el polígono 32, parcela 1. La resolución, publicada este agosto, despeja el camino para una infraestructura que tratará 127.000 toneladas anuales de residuos orgánicos, desde purines hasta restos de mataderos y huevos.
Datos clave
- Tratamiento
- 127.000 toneladas al año
- Superficie
- 58.711 m2 ocupados
- Vigencia declaración
- 2 años
El proyecto, que ahora deberá superar la aprobación definitiva del plan urbanístico, prevé una planta que ocupará 58.711 metros cuadrados de un terreno que totaliza 85.101. La actividad, clasificada como de valorización de residuos biológicos, ha tenido que sortear no pocos informes durante su tramitación, incluyendo el análisis de su impacto sobre el águila perdicera, una especie amenazada que frecuenta la zona.
La ubicación ha sido uno de los puntos más debatidos. Diversas entidades ecologistas, junto con ayuntamientos y empresas del polígono industrial Catalunya Sud, presentaron alegaciones por el impacto odorífero, el aumento de tráfico pesado y la gestión de los fertilizantes resultantes. El Servicio de Fauna y Flora, sin embargo, ha concluido que el seguimiento del ciclo vital de las águilas ha sido suficiente para descartar una incompatibilidad crítica.
La planta no estará sola en su entorno. El plan incluye la mejora del camino del Ranxero y el soterramiento de servicios básicos de electricidad, agua y comunicaciones desde la rotonda de acceso al polígono industrial. Además, la resolución impone condiciones estrictas: cualquier vegetación para renaturalizar la zona deberá ser autóctona, evitando especies invasoras.
El Ayuntamiento de Tortosa tendrá ahora la última palabra sobre los olores. La administración local debe emitir un informe vinculante en la futura autorización ambiental integrada, ya que las modelizaciones actuales muestran que las isodoras afectan parcialmente a las áreas industriales del entorno. La declaración ambiental estratégica caducará si el plan no se aprueba en el plazo de dos años.
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