La planta solar Abellar en Alfés obtiene el informe de impacto ambiental
La Generalitat da luz verde a la planta fotovoltaica de Alfés con 7,52 hectáreas de ocupación, supeditada a compensaciones ambientales por la presencia de aves protegidas.
Alfés tendrá una nueva planta solar, pero no sin antes cumplir una larga lista de deberes ambientales. El proyecto Abellar, impulsado por Ríos Renovables, ha obtenido el visto bueno de la Ponencia de Energías Renovables tras un proceso que ha puesto sobre la mesa las tensiones entre la transición energética y la conservación de la biodiversidad en el Segrià.
Datos clave
- Superficie ocupada
- 7,52 ha
- Potencia
- 4,80 MWp
- Medidas compensatorias
- 7,52 ha de hábitat agrícola
- Vigencia informe
- 4 años
La instalación ocupará 7,52 hectáreas en el paraje de Les Planes. La promotora ha recibido luz verde, pero con condiciones adicionales que obligan a realizar un estudio de flora previa al inicio de las obras y a ejecutar un plan de medidas compensatorias de 7,52 hectáreas para paliar la pérdida de hábitat de especies protegidas.
El águila perdicera y la ganga son los grandes protagonistas de este informe ambiental. El recinto se asienta sobre áreas de interés faunístico para ambas especies. Los técnicos han determinado que el promotor debe compensar esta afectación de forma proporcional para no alterar el equilibrio del ecosistema local.
La ubicación elegida también ha generado fricciones. La Comisión Territorial de Urbanismo emitió en su día un informe desfavorable, solicitando alternativas en suelos de menor protección, debido a la proximidad a zonas de protección especial y al hecho de que el punto de conexión final se encuentra a 14 kilómetros de distancia.
El proyecto, que contempla la instalación de 7.260 módulos fotovoltaicos, deberá respetar los muros de piedra seca existentes en la zona. El seguimiento arqueológico será obligatorio en cada movimiento de tierras, asegurando que cualquier hallazgo inesperado quede documentado antes de continuar.
La gestión del agua es otro punto crítico marcado por la Agencia Catalana del Agua. Está prohibido verter aguas residuales en los cauces y cualquier limpieza de los paneles debe realizarse sin productos contaminantes.
El desmantelamiento es el paso final. El proyecto debe garantizar la restauración de los terrenos para devolverlos a su uso agrícola original cuando la vida útil de la planta termine.
La autorización ambiental caducará en cuatro años. Si el proyecto no logra su permiso de construcción antes de esa fecha, este informe perderá toda su validez.
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