Luz verde ambiental para la línea 4 de metro a Rekalde
El Gobierno Vasco da el visto bueno ambiental al estudio informativo para conectar Matiko y Rekalde. El proyecto contempla seis estaciones y una obra de 6 años.
El plan para la futura línea 4 del metro de Bilbao, que promete unir Matiko con el barrio de Rekalde, acaba de superar un trámite burocrático clave. El Gobierno Vasco ha emitido el informe de impacto ambiental necesario para que el proyecto pueda seguir adelante sin tener que pasar por una evaluación ordinaria, siempre que se cumplan estrictas medidas de protección.
Datos clave
- Plazo de ejecución
- 6 años
- Población servida
- 74.331 personas
- Trazado
- 6,22 km subterráneos
- Movimiento tierras
- 705.555,64 m3
El trazado previsto de 6,22 kilómetros discurrirá casi en su totalidad bajo tierra. Contempla seis nuevas estaciones en caverna: Deusto-Universidad, Parque, Moyua, Zabalburu, Irala y Rekalde. El Gobierno calcula que esta infraestructura dará servicio a una población de 74.331 personas en el municipio de Bilbao.
La ejecución de las obras se divide en cuatro grandes tramos y prevé la habilitación de ocho rampas de ataque para facilitar la excavación. Lugares como la avenida del Ferrocarril, los parques de Eskurtze o las inmediaciones de la estación de Deusto verán alterada su superficie durante los años que duren los trabajos. En total, el movimiento de tierras estimado asciende a 705.555,64 metros cúbicos.
La resolución impone condiciones muy concretas para minimizar las molestias. Por ejemplo, se exigirá la instalación de filtros específicos en las obras bajo el Museo de Bellas Artes y se vigilará el paso de peregrinos por el Camino de Santiago cerca de Zabalburu. También se prohíbe el vertido de aceites usados y se obliga a realizar un seguimiento constante de los niveles freáticos en el entorno de la ría.
El plazo estimado para completar la obra es de 6 años. Si las máquinas no comienzan a trabajar en un periodo de 4 años desde la publicación de este informe en el boletín, la autorización perderá su vigencia y todo el procedimiento deberá reiniciarse desde el principio.
La seguridad de los edificios es otra de las preocupaciones recogidas en el informe. Se ha establecido una distancia mínima de 2 metros entre el túnel y cualquier zona de cimentación, además de recomendar monitorización continua en puntos sensibles como el viaducto de La Salve-Begoña.
Los residuos peligrosos deberán ser almacenados en lugares techados y cerrados. Los contratistas deberán presentar un informe detallado con la ubicación de sus puntos limpios antes de iniciar los trabajos. Es un control necesario.
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