Álava prepara el pago por uso en sus carreteras de alta capacidad
Las Juntas Generales aprueban la norma que permitirá cobrar por circular en las autovías alavesas. El sistema prepara el pago electrónico sin paradas y define los recargos para quienes no abonen la tasa.
Las Juntas Generales de Álava han dado luz verde a una nueva norma foral que pone las bases para cobrar por el uso de las principales vías de alta capacidad del territorio. Es un cambio profundo en la gestión de las carreteras alavesas, ya que esta norma habilita técnicamente el sistema para que pasar por ellas deje de ser gratuito, aplicando el principio europeo de quien contamina paga.
Datos clave
- En vigor
- 31 de octubre de 2026
- Recargo
- 20% sobre la cantidad adeudada
- Gestor
- Arabako Bideak-Vías de Álava (ARABAT)
- Vías afectadas
- AP-68, AP-1, A-1, N-102, N-124, N-240, N-622 y N-624
La norma afecta a un catálogo de vías muy concreto: la AP-68, la AP-1 en su tramo entre Miranda de Ebro y Armiñón, tramos de la autovía A-1, y varios tramos de las carreteras N-102, N-124, N-240, N-622 y N-624. En la AP-68, el pago afectará tanto a vehículos ligeros como a pesados, mientras que en el resto de las vías citadas, la norma se dirige específicamente a los vehículos pesados de transporte de mercancías.
El sistema se gestionará a través de la sociedad foral Arabako Bideak-Vías de Álava, más conocida como ARABAT. La tecnología elegida permitirá el cobro sin necesidad de que los conductores tengan que detenerse en cabinas de peaje, garantizando la fluidez del tráfico.
Habrá exenciones muy claras: los vehículos de la Ertzaintza, fuerzas de seguridad, autoridades judiciales, ambulancias, servicios contra incendios y los vehículos propios de la Diputación o de la sociedad gestora quedarán fuera de la obligación de pago cuando estén de servicio. También se contempla una exención para el tramo Ziorraga-Altube de la AP-68, aplicada a vehículos pesados que realicen el recorrido completo de manera íntegra.
El incumplimiento del pago no saldrá barato. La norma establece un recargo de gestión del 20 por ciento sobre la cantidad adeudada. Si pasados dos meses desde el tránsito la deuda sigue viva, el asunto pasará a la Diputación Foral para iniciar el procedimiento de apremio y sanción correspondiente.
La cuantía exacta de los cánones no está en este texto. El Consejo de Gobierno Foral aprobará más adelante, mediante decreto, los importes, las bonificaciones y los criterios técnicos definitivos. La norma ya está publicada y entra en vigor este sábado, 31 de octubre de 2026.
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