La Cámara de Cuentas saca los colores al Ayuntamiento de Casariche
Una auditoría de la Cámara de Cuentas destapa el desorden en personal y contratación menor del Ayuntamiento de Casariche durante 2024, con reparos millonarios y pagos sin cobertura legal.
La Cámara de Cuentas de Andalucía ha puesto el foco en la gestión del Ayuntamiento de Casariche durante el ejercicio 2024, sacando a la luz una serie de irregularidades que van desde el desorden en los contratos menores hasta el pago de complementos salariales sin base legal. El informe, que acaba de publicarse en el boletín autonómico tras un largo proceso de fiscalización, detalla cómo la falta de planificación en personal y contratación afecta directamente al funcionamiento diario de este municipio sevillano de poco más de 5.000 habitantes.
Datos clave
- Contratos menores
- 203 por 338.067,42 €
- Gratificaciones
- 76.070,91 € en 2024
- Productividad
- 103.234,78 € abonados
- Año fiscalizado
- 2024
El documento apunta a problemas de base: a finales de 2024, el Consistorio seguía sin una Relación de Puestos de Trabajo (RPT), el documento que debería definir qué hace cada empleado y cuánto debe cobrar. Esta carencia ha provocado, entre otras cosas, que funciones de tesorería las realice personal sin la cualificación requerida y que se abonen complementos de productividad de forma fija y periódica, en lugar de ligarlos a criterios objetivos como exige la ley.
La contratación menor también se encuentra bajo sospecha. El Ayuntamiento formalizó más de doscientos contratos de este tipo por un valor total de 338.067,42 €, pero los auditores han detectado que, en ocasiones, se han fraccionado prestaciones para esquivar los límites legales. Un caso llamativo son los uniformes para talleres de empleo, que sumaron 17.972,47 € en varios contratos separados, una práctica que el informe tilda de fraccionamiento indebido.
El informe también cuestiona el pago de horas extraordinarias, que en la práctica se utilizan para cubrir necesidades estructurales y no puntuales. En servicios como la recogida de residuos o la Policía Local, la falta de efectivos obliga a tirar de refuerzos constantes. Además, los auditores han encontrado gratificaciones a trabajadores que no están justificadas ni individualizadas, además de pagos en concepto de guardias que no figuran en ningún contrato laboral.
El Ayuntamiento ha intentado defender su gestión mediante alegaciones, argumentando en muchos casos que se trata de prácticas habituales en municipios pequeños con pocos recursos. Sin embargo, la Cámara de Cuentas ha rechazado la mayoría de estas explicaciones. El informe incluye ahora una serie de recomendaciones prioritarias para que el Consistorio ponga orden en sus cuentas y deje de utilizar atajos administrativos que, a la larga, generan mayor gasto y descontrol.
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