Garcihernández: luz verde a la granja de 5.100 cerdos
La Junta de Castilla y León autoriza la ampliación de una explotación porcina en Garcihernández. El proyecto suma 5.100 plazas de cebo y obliga a triplicar el consumo de agua previsto.
La granja de porcino ibérico situada en el paraje Alto de Cardadal, en el municipio salmantino de Garcihernández, va a cambiar su operativa. La Junta de Castilla y León ha dictado una declaración de impacto ambiental favorable para el proyecto que transformará su actual explotación de ciclo mixto en una instalación de cebo intensivo. El promotor, Francisco Javier Vicente García, podrá así aumentar su capacidad hasta las 5.100 plazas de animales de entre 20 y más de 120 kilogramos.
Datos clave
- Capacidad
- 5.100 plazas de cebo
- Promotor
- Francisco Javier Vicente García
- Ubicación
- Paraje Alto de Cardadal, Garcihernández
- Gestión purines
- 11.730 m3 anuales a gestor externo
- Vigencia
- 4 años para iniciar las obras
El proyecto, que lleva años en tramitación desde su solicitud inicial en mayo de 2022, no ha recibido alegaciones durante el periodo de información pública. La resolución ambiental aprobada impone ahora un condicionado estricto para asegurar la protección del entorno, especialmente sensible por encontrarse la finca en una zona vulnerable a la contaminación por nitratos, concretamente la zona Alba-Peñaranda.
La ampliación implica la construcción de dos nuevas naves de cebo de 1.458,63 metros cuadrados cada una, junto a un nuevo lazareto y nuevas infraestructuras para la gestión de purines. El promotor deberá garantizar que la capacidad de almacenamiento de deyecciones supere los cuatro meses y, dado que el volumen de purines previsto alcanza los 11.730 metros cúbicos anuales, la declaración obliga a entregar la totalidad de estos residuos a un gestor externo autorizado.
Las medidas preventivas incluyen la instalación de sistemas de pulverización de gota fina para desinfectar las naves, el uso de portacebos herméticos para la fauna silvestre y el control estricto de los vertidos para proteger el subsuelo y los acuíferos. Además, la explotación deberá contar con un sistema de gestión medioambiental y un plan de emergencias ante posibles reboses en las balsas.
El agua para el consumo de los animales supondrá un consumo de 23.163 metros cúbicos al año. La administración advierte que el sondeo actual solo tiene autorización para 5.890 metros cúbicos, por lo que el promotor deberá tramitar una modificación en la Confederación Hidrográfica del Duero para cubrir sus necesidades. Sin este paso, el uso del agua excedente incurriría en una infracción administrativa.
El proyecto debe empezar su ejecución en un plazo máximo de cuatro años desde su publicación en el boletín. Una vez en marcha, la instalación deberá realizar autocontroles anuales de nitratos y fosfatos en sus tres piezómetros de control. Las ausencias escuecen.
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