Tarroja de Segarra avanza en la regulación de plantas de biogás
Ver las 56 ayudas abiertas en Cataluña →La Generalitat da luz verde ambiental a la normativa municipal para plantas de biogás en suelo rústico. El plan debe corregir ahora los mapas de zonas aptas.
Tarroja de Segarra ya tiene vía libre para su nueva normativa sobre plantas de biogás y biometano. La Generalitat ha emitido su informe ambiental estratégico y ha determinado que la modificación del planeamiento municipal no requiere una evaluación ambiental ordinaria, al no preverse efectos significativos sobre el entorno natural.
Datos clave
- Decisión
- Informe ambiental estratégico favorable
- Vigencia
- 4 años para aprobar la modificación
- Deyecciones anuales
- 382.330 toneladas
- Responsable
- Josse Terés
El plan busca ordenar cómo y dónde se instalarán estos proyectos en suelo no urbanizable, diferenciando entre instalaciones de autoconsumo y las de perfil industrial. El documento foral introduce matices importantes en la zonificación propuesta por el ayuntamiento, especialmente sobre el uso de suelos con valor agrario.
Una de las condiciones fijadas afecta a la clave NU-5, la zona con mayor superficie apta para plantas industriales. La Generalitat cuestiona el criterio restrictivo que limitaba la implantación solo a espacios con capacidad agrológica media, sugiriendo que debería tratarse como una preferencia y no como una exclusión tajante. Las plantas actuales en tramitación ocupan unos siete hectáreas, un dato que los técnicos valoran al evaluar la afección real sobre el terreno.
La resolución también pone deberes técnicos sobre la mesa. Se pide corregir los planos de ordenación, ya que los presentados no coinciden con la memoria descriptiva. Además, el proyecto deberá integrar medidas preventivas frente a posibles olores, ruidos y contaminación lumínica, tomando como referencia los estándares vigentes.
El informe subraya que este marco regulador es compatible con los objetivos de calidad del aire. La gestión de deyecciones ganaderas, con un volumen comarcal destacado de 382.330 toneladas al año, es el motor principal de esta apuesta por el biogás en la zona.
El visto bueno ambiental tiene una caducidad de cuatro años. Si el Ayuntamiento de Tarroja de Segarra no aprueba definitivamente la modificación urbanística antes de ese plazo, el informe perderá su vigencia.
Las nuevas plantas deberán ajustarse además a las distancias legales con otras explotaciones ganaderas y elementos patrimoniales. Josse Terés, directora de los Servicios Territoriales en Lleida, firma esta resolución que marca el paso definitivo para que el municipio regule su suelo.
Doble confirmación. Cancela cuando quieras.