El Centro Universitario de la Policía Nacional se une a la Complutense
La Comunidad de Madrid autoriza la adscripción del organismo policial a la universidad pública. El centro tiene ahora dos años para acreditar sus requisitos.
La formación superior de los agentes de la Policía Nacional da un paso importante hacia su integración académica. La Consejería de Educación ha hecho oficial la adscripción del Centro Universitario de Formación de la Policía Nacional a la Universidad Complutense de Madrid, un movimiento que busca elevar el nivel de los estudios internos del cuerpo al marco del Sistema Universitario Español.
Datos clave
- Plazo de inicio
- 2 años desde 1 de julio de 2026
- Sede académica
- Plaza de Carabanchel, 5, Madrid
- Oferta inicial
- 2 másteres universitarios
- Recurso reposición
- 1 mes
Este acuerdo, formalizado ya por los consejos de gobierno y social de la universidad en la primavera de 2025, permite al centro empezar a preparar su oferta académica oficial. La hoja de ruta inicial se centra en dos másteres específicos: el de Cooperación Internacional en el Ámbito de la Función Policial y el de Funciones Directivas en Seguridad Pública y Privada.
El centro no abrirá sus puertas de inmediato. Tiene por delante un plazo máximo de dos años, contados desde la publicación de esta orden, para solicitar formalmente el inicio de sus actividades. Si superado este periodo no han presentado la memoria requerida, la autorización quedará automáticamente caducada.
Para conseguir esa luz verde definitiva, el centro debe demostrar que cumple con un listado exigente de condiciones. Entre ellas, destacan la adecuación de sus infraestructuras en la sede de la Plaza de Carabanchel, el cumplimiento de las ratios de profesorado y la implementación de las mejoras señaladas por la Fundación para el Conocimiento Madri+d a finales del año pasado.
La labor investigadora debe estar bien blindada. Es una exigencia clara.
El convenio suscrito el 29 de abril de 2025 entre ambas instituciones será el eje que regule la convivencia diaria. La universidad mantendrá el control académico, mientras que la dirección del centro, un organismo autónomo dependiente del Ministerio del Interior, gestionará los recursos estructurales y operativos necesarios para el día a día.
La libertad de cátedra está protegida. Es un principio básico e innegociable.
Si el centro desea realizar cualquier modificación en las condiciones de esta adscripción, deberá comunicarlo primero a la Complutense para que, a su vez, la universidad solicite el permiso pertinente a la dirección general competente de la Comunidad de Madrid. Cualquier cambio sin este trámite previo podría poner en riesgo la continuidad de la adscripción.
Las aulas principales se situarán en la División de Formación y Perfeccionamiento de la Plaza de Carabanchel, aunque podrán utilizarse otras dependencias de la Dirección General de la Policía cuando sea necesario. Todo el proceso administrativo queda ahora sujeto a la supervisión final del Consejo de Universidades para asegurar que los títulos cumplen con los estándares de calidad exigidos a nivel nacional.
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