Canarias aprueba la nueva ley de radio y televisión autonómicas
La Ley 6/2026 entra en vigor para renovar el ente RTVC, fijando nuevos mínimos de horas informativas y reorganizando su Junta de Control para superar años de parálisis.
Canarias estrena nueva ley para su radio y televisión públicas, intentando cerrar definitivamente la etapa de bloqueo institucional que ha lastrado la gestión del ente desde hace años. La Ley 6/2026 busca devolver la normalidad a Radiotelevisión Canaria (RTVC) tras once años de crisis en su modelo de prestación.
Datos clave
- Objetivo
- Regulación de RTVC y medios públicos
- Mandato Junta
- 5 años no prorrogables
- Suelo informativo
- 1.600 horas TV y 3.500 horas radio
- Entrada en vigor
- 6 de agosto de 2026
La norma, que entra en vigor este jueves, rediseña el funcionamiento de la Junta de Control. Este órgano volverá a ser un equipo de siete personas de designación parlamentaria, pero con un mandato de cinco años desvinculado del ciclo electoral, buscando blindar su estabilidad frente a los cambios de gobierno. Los vocales ya no tendrán dedicación exclusiva ni retribución fija, recuperando el esquema que se aplicaba en los años ochenta.
El texto apuesta por una gestión directa, manteniendo el sistema mixto que integra al ente público con sus sociedades mercantiles. La Dirección General asume la jefatura ejecutiva y el papel de administrador único, unificando la responsabilidad. La ley establece además un suelo informativo obligatorio: 1.600 horas anuales en televisión y 3.500 horas en radio, que deberán cumplirse progresivamente hasta 2027.
Para evitar que el ente se quede sin mando, la norma prevé que la Dirección General asuma las competencias de la Junta de Control si esta no llega a constituirse. El control externo sigue estando bajo la lupa del Parlamento y la Audiencia de Cuentas, pero se agiliza la contratación al elevar a 1.500.000 euros el umbral que requiere autorización expresa de la Junta.
El documento pone fin a la Ley 13/2014, cuya inoperatividad había forzado el uso de decretos-leyes temporales durante demasiado tiempo. La fusión por absorción de la radio y la televisión públicas en una única sociedad es ahora un mandato claro que RTVC deberá ejecutar sin más dilación.
Las medidas de igualdad ganan peso, con la creación obligatoria de una figura de agente de igualdad bajo la dirección general. El futuro de la programación, los objetivos y las cuentas anuales volverán a pasar, en teoría, por el cauce parlamentario que durante tanto tiempo estuvo seco.
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