Saltar al contenido
Boletín Bien
Hoy

Gipuzkoa reparte 60.000 euros para convertir basura en ciencia

BOG, 26 de mayo de 2026

La Diputación ha resuelto las becas de economía circular de 2026, repartiendo 12.000 euros a cinco proyectos de investigación punteros. Jabier Mendizabal se lleva la puntuación más alta por su trabajo para convertir algas en tinta conductora, seguido muy de cerca por Ander Larruscain y su reciclaje de textiles. No todo ha sido éxito, ya que hubo candidatos descartados por presentar títulos demasiado antiguos o por llegar tarde al plazo. Es la clásica radiografía de cómo Gipuzkoa intenta financiar el talento para limpiar sus residuos.

Gipuzkoa acaba de repartir sus becas anuales para que los cerebritos del territorio se pongan las pilas con la economía circular y la lucha contra el cambio climático. Estamos hablando de cinco investigadores seleccionados, cada uno con una ayuda de 12.000 euros para financiar sus proyectos. La Diputación Foral ha soltado la Orden Foral 108/2026, donde no solo se nombran a los ganadores, sino que se airean las notas del examen, por si alguien tenía dudas de quién ha sacado mejor puntuación en su planteamiento.

El ganador indiscutible de este concurso de méritos ha sido Jabier Mendizabal San Martín, que ha conseguido un total de 85,5 puntos con su propuesta para transformar residuos de algas marinas en tinta conductora con nanotubos de carbono. Básicamente, se ha propuesto fabricar sensores sostenibles con lo que el mar escupe a la playa. El jurado ha valorado especialmente su trayectoria y un entorno de trabajo sólido, lo que le ha valido llevarse el gato al agua y la dotación máxima.

Muy cerca le sigue Ander Larruscain Garate, que se embolsa otros 12.000 euros para investigar cómo convertir restos de textiles y plásticos en materiales de construcción. Un proyecto que cuadra perfectamente con lo que los técnicos llaman 'aplicaciones estructurales', o dicho en román paladino: coger la basura de la ropa vieja para hacer cosas útiles.

También hay espacio para la originalidad marina de Carlota Alfaro Ortega, que bajo el nombre 'RE-MAR' busca recuperar plásticos del puerto de Pasaia, y para Sara Barandiaran Oliveras, que se ha propuesto meter la economía circular en las aulas para reducir los residuos urbanos desde el colegio. En el caso de Mikel Vicinay Urcelay, su proyecto se centra en crear espumas biológicas a partir de deshechos del sector primario, una propuesta que, según el informe técnico, también ha convencido por su viabilidad.

Eso sí, como en todo proceso selectivo, ha habido quien se ha quedado a las puertas. El boletín menciona a Teresa Minondo Verón, que presentó su solicitud fuera de plazo y con un título académico de 2008, demasiado antiguo para los criterios de esta convocatoria. Tampoco ha tenido suerte Laura Vignau Arsuaga, cuyo título era de 2018; aunque estaba dentro de plazo, esos seis años de antigüedad han pesado más que el proyecto. La burocracia, amigos, es el filtro más estricto en este tipo de juegos.

Al final, las becas se han repartido entre investigadores que ya tienen bastante experiencia, muchos de ellos ligados a la EHU o a centros punteros como Don Bosco y Tknika. Un despliegue de talento local para ver si, entre algas y telas viejas, conseguimos que Gipuzkoa sea un poco menos un vertedero y un poco más una fábrica de soluciones. Habrá que seguirle la pista a estos proyectos hasta la próxima convocatoria.

BOG · Boletín Oficial de Gipuzkoa

Suscribirte al BOG por 3€ al mes

Acceso completo al Boletín Oficial de Gipuzkoa, sin el tope de tres artículos al día.

  • Lectura ilimitada del BOG
  • Boletín diario incluido
  • Apoyas un boletín independiente

3€al mes

Suscribirme al BOG

¿Prefieres solo el resumen diario del BOG, gratis? Te llega cada mañana.